Defensores de Tariquía exigen resarcimiento por daños sociales y comunitarios
Los defensores de la Reserva de Tariquía, encabezados por el dirigente de la comunidad de Chiquiacá, Juan Mendoza Gutiérrez, manifestaron que el desistimiento de la denuncia presentada por YPFB contra doce comunarios no constituye un favor, sino que podría formar parte de una estrategia para facilitar futuras negociaciones de explotación hidrocarburífera en la zona.
Mendoza recordó que las comunidades han decidido en reiteradas ocasiones rechazar la actividad petrolera dentro de la reserva. “No queremos explotación de hidrocarburos en nuestro cantón ni en Tariquía. Lo que exigimos es resarcimiento de daños”, afirmó.
El dirigente denunció que la presencia de YPFB y Petrobras generó divisiones internas y fracturas sociales. “Han dividido comunidades y familias enteras. Eso no se resuelve con una disculpa ni con decir ‘hagamos las paces’. Ellos tienen que reparar los daños sociales y comunitarios antes de cualquier diálogo”, enfatizó.
Asimismo, alertó que las instituciones actuaron de manera “chantajosa” y expresó preocupación por la posible repetición de estas prácticas con la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC). “Después de más de medio año recién quieren ingresar a Chiquiacá para ver la situación de las carreteras. Esa falta de atención es una muestra de cómo se manejan las cosas”, señaló.
Los defensores de Tariquía ratificaron su posición firme: sin reparación de daños no habrá diálogo. “Estamos pidiendo justicia, no favores. Queremos que se reconozca el daño social y ambiental que se ha causado”, concluyó Mendoza./ Alerta Bolivia








