En Tarija mantienen la costumbre de regalar joyas, pese a su costo
En Tarija, el uso de joyas de oro fue desde siempre una costumbre muy arraigada. Pese al aumento histórico del precio del metal precioso, los joyeros aseguran que la tradición de regalar oro se mantiene viva, especialmente en fechas de “Promociones” de colegios y para matrimonios.
“La gente sigue comprando, pero busca lo más económico. Sigue, aunque no como antes”, comenta Mario Guerra, propietario de Joyas Aldana. Explica que un anillo de egresado requiere alrededor de dos gramos de oro, lo que representa un costo de 3.200 bolivianos, aunque también se pueden elaborar versiones más livianas “de un gramo y medio” para reducir el precio.
Los anillos de egresados parten desde 2.400 bolivianos, mientras que el par de alianzas matrimoniales alcanza los 3.000 bolivianos, dependiendo del diseño y del tipo de oro. Guerra recomienda a quienes tienen mayor presupuesto optar por oro italiano, de acabado más fino y mayor pureza.
En tanto, Oscar Delgado, de Joyas Ventura, recuerda que el oro forma parte de las costumbres locales. “Antes era muy común la compra y uso del oro en Tarija; la gente está acostumbrada a regalar oro”, dice. Explica que, pese al aumento del precio, aún hay opciones accesibles: “Se pueden hacer anillos combinando plata y oro, de tres gramos, por unos 950 bolivianos”.
Los joyeros coinciden en que el mercado se ha adaptado al nuevo contexto: las piezas son más livianas, los diseños más sencillos y las compras más pensadas. Sin embargo, el gesto simbólico de regalar oro sigue siendo parte del arraigo tarijeño, donde el brillo del metal continúa marcando momentos especiales.





