La Fiesta Grande de San Roque concluyó con el Encierro
“Adiós padre soberano”, la emotiva despedida de Tarija al Santo Patrono
Se estima que había más de 8.000 parejas de chunchos, es decir, más de 16.000 promesantes, sin contar a los otros devotos que también son parte de la celebración, como los cañeros, quenilleros, tamboreros y alféreces
“De tu novenario Santo/ya llegó el último día/con qué corazón me aparto/Roque Santo Peregrino”, así comienza la Alabanza a San Roque, el canto con el que los chunchos promesantes, quenilleros, tamboreros, cañeros y alféreces despiden al Santo Patrono. Con esta ceremonia concluye la Fiesta Grande de Tarija, una de las festividades religiosas más emotivas de la capital chapaca.
Después de casi 10 horas de procesión, la imagen de San Roque llegó al atrio de su iglesia, donde miles de devotos lo esperaban para despedirlo con pañuelos blancos en mano.
“Glorioso Santo San Roque/con humilde sencillez/aquí nos tienen postrados/de rodillas a tus pies”, dice parte de la Alabanza, y mientras cantan, algunos chunchos no pueden evitar derramar lágrimas de emoción y agradecimiento, y piden al Patrono salud, para volver al siguiente año.
“Adiós padre soberano/adiós soberano padre/échanos tu bendición/para el año vendré a cantarte”, cantan con devoción y emoción, y hasta parece que ya no sienten cansancio por la larga jornada de Encierro.
Desde el cielo se observan miles de círculos blancos de los turbantes de los promesantes, que van de un lado a otro.
“Hoy me despido llorando/Roque Santo Peregrino/me voy con tu bendición/adiós glorioso divino”, concluye la alabanza, mientras los chunchos levantan sus flechas y despiden al Patrono de Fiesta Grande de Tarija, que lentamente es resguardado en su iglesia.
Así concluyó la festividad de San Roque, hoy reconocida por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Se estima que este 2025 había más de 8.000 parejas de chunchos, es decir, más de 16.000 promesantes, sin contar los otros devotos que son parte de la celebración, como los cañeros, quenilleros, tamboreros y alféreces, quienes también todos los años se preparan para cumplir una promesa.
Puntos por mejorar
El Encierro se vio un poco más ordenado que otras procesiones, bajo la vigilancia de los miembros del Comité de Disciplina, quienes se encargaban de poner un poco de orden entre los promesantes. Aunque no faltaron los empujones e insultos.
Debido a la cantidad de gente que llega para ver el Encierro de San Roque y los vendedores que se acomodan en las aceras y calles, varios espacios han quedado pequeños, lo que dificulta que la procesión avance con normalidad. A ello se suman los vehículos que son estacionados en las calles por donde pasa el Santo, achicando más todavía las áreas.
Y un aspecto que no pasa desapercibido es el excesivo comercio que no tiene nada que ver con la festividad. Y es por las calles donde descansan los promesantes se puede observar la venta de gafas, bisutería, perfumes, juguetes a medio uso, camas elásticas, castillos inflables y hasta carruseles.
“Todos tienen derecho a vender, sabemos cómo está la situación, pero deberían ubicarlos en un solo lugar, para que se vea más ordenado este espacio y no parezca otro mercado”, comentó una transeúnte.
Y así transcurrió el Encierro de San Roque. Será hasta el próximo 16 de agosto, cuando las flechas y tambores anuncien nuevamente la Fiesta Grande de Tarija.








