La pasada semana, en el Parque Bolívar, se incendió un carro que vendía pizza
Vecinos advierten que carros de comida en Tarija son "bombas de tiempo"
Usuarios afirman que no se realizan controles de seguridad por parte de la Alcaldía de Tarija en relación a las mangueras y garrafas, instrumentos con los que estos carros de alimentos funcionan



Tras un incidente que atravesó la propietaria de un carrito de comida rápida en el Parque Bolívar, que se quemó en vía pública mientras preparaba los alimentos a causa, según bomberos que atendieron la emergencia, por el mal estado de la manguera que va conectada a la garrafa de gas, vecinos aseguraron que estos carros son “bombas de tiempo”.
De acuerdo a los usuarios que viven en inmediaciones del Parque Bolívar y que también cuentan con establecimientos comerciales, se debe a que no se estaría realizando los controles al estado de algunos carros de comida por parte de la Intendencia Municipal y la Alcaldía de Tarija. Desde la Intendencia afirmaron que son “ambulantes”.
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Un suceso similar ocurrió en septiembre del 2018 durante el encierro de San Roque en el centro de la ciudad, por lo que vecinos pidieron a las autoridades municipales exigir como requisito, a los vendedores, portar un extinguidor para utilizarlos en casos de emergencias.
Riesgos por las garrafas
La propietaria de un establecimiento comercial al frente del Parque Bolívar, quien también es dueña de una vivienda y pidió mantener su identidad en reserva, expuso que la Intendencia Municipal “poco y nada” controla al estado de las mangueras de los carros que expenden comida, que, en los últimos meses, se multiplicaron en la ciudad.
“Son bombas de tiempo, cuántas veces levantaron firmas en el barrio y nadie dice nada, cuando viene la Guardia Municipal se van al fondo del Parque y no controlan. Cuando sucedió lo del incendio la semana pasada ellos salieron corriendo, llamamos a los Bomberos y llegaron a la hora y media, los vecinos salieron y apagaron luego de un buen rato, porque no sabíamos cómo usar los extinguidores”, explicó.

Para el presidente del barrio La Pampa, Efraín Subia, los controles pasan primero por la Alcaldía de Tarija, luego el Comité de Operaciones de Emergencias Departamental (COED) y el propio ciudadano, no solo en medidas de seguridad de los carros de comida, sino en los cuidados de bioseguridad por la pandemia del Covid-19.
“Me atrevo a decir que el comercio informal ha crecido en un 200 por ciento, más que todo en los últimos meses, no solo de comida rápida sino en todos los rubros. No hay ningún control de bioseguridad, ni siquiera en los establecimientos del centro de la ciudad, con mayor razón en barrios alejados. En el Parque Bolívar el control es cero, deben revisar y multar si no tienen autorizaciones”, recalcó.
Comerciantes
Los propietarios de comida rápida no tienen licencia de funcionamiento o patente municipal para su actividad; sin embargo, una de las vendedoras, que sí cuenta con su permiso, explicó que de manera coordinada con los comerciantes que venden en el Parque Bolívar, tomarán la iniciativa de adquirir extinguidores en caso de incendios, para evitar cualquier desastre.
Controles de la Intendencia y prevención de incendios
Sobre los controles que se realizan a los carros de comida, la intendenta Municipal Rosa Mendoza aseguró que verifican de manera constante que las mangueras se encuentren bien conectadas a las garrafas de gas, pero indicó que la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) debería intervenir en cuanto al uso de garrafas.
“Nosotros vemos el tema de la inocuidad alimentaria y cuando les entregan las patentes municipales les entregan una serie de requisitos que deben cumplir, este tema lo ve la Dirección de Ingresos, y la Secretaría de Turismo y Cultura, pero cuando están los puestos ahí, hacemos los controles a mangueras y garrafas”, señaló.
En cuanto a la prevención que deben mantener los usuarios en general, las recomendaciones del subcomandante de los Bomberos Voluntarios Ángeles de Fuego, René Salazar, está en que antes de activar una garrafa, el ciudadano puede verificar con una esponja y agua si es que existen fugas de gas, de esta manera se puede evitar un incendio, no solo en carritos de comida sino también en las viviendas que aún utilizan garrafas para cocinar.