Intervienen las líneas de micros en la zona del Mercado Campesino
Los pasajeros disfrutaron de dos historias teatrales preparadas por el grupo Epopeya y su proyecto “Micro Teatro”.



Una chancha, un gallo y una gata se subieron a los micros que cruzan el Mercado Campesino para romper el viaje monótono y abrir los ojos de los pasajeros, que reaccionaron con risas, sustos y admiración ante la manera en que estos animales se movían por la calle, meneando la cola, hablando y tomando su lugar dentro del micro para exponer sus problemáticas particulares.
Con la misión de acercar el teatro al público, la compañía Epopeya Teatro intervino los micros durante la mañana y la tarde del jueves 23 y el viernes 24 de marzo, en el marco de la celebración por el Día Mundial del Teatro. Ana Choque, directora de la compañía, detalló que el proyecto busca espacios fuera de las salas de teatro que, en Tarija, tienen muchas limitaciones de uso: “Hay un costo elevado para alquilar salas que no están equipadas. El público todavía no es asiduo al teatro, por eso queremos acercarnos al espectador para que sepa lo que es y tenga interés en asistir a las salas”.
El grupo tuvo el apoyo del Centro de la Cultura Plurinacional de Santa Cruz, del artista Armando Arancibia, y de los choferes de micros, que permitieron la presentación de dos obras breves en sus vehículos. En “La Chancha”, Epopeya expuso el problema del avasallamiento del espacio y el derecho de los demás, pues una chanchita (Rocío Bustos) ocupaba un sitio en el que un papá gallo (Alejandro Bobarín) podría haber tenido mejor cuidado de su huevo durante el viaje.
En “La Venta”, una gata (Ana Choque) ofrecía su producción agroecológica, la cual era comprada en su totalidad por la chancha, quien pagaba únicamente un boliviano. Así se expuso la problemática del pago justo por un producto de calidad, y las diferencias culturales que subyacen en las prácticas de comprar en supermercado y comprar a los productores locales.
Durante las varias funciones en varios micros, el heterogéneo público pudo dialogar con los intérpretes, expresando opiniones, reflexionando y ejercitando el pensamiento crítico. “Intervenimos con respeto un espacio que tiene su dinámica, sin perjudicar al pasajero que sube o baja. Nos tocó trabajar varias veces con un mismo chofer, que nos abría la puerta para entrar a su espacio. Es un buen reflejo del trabajo que se ha hecho. Como actores, como gente de teatro, hemos disfrutado cada intervención.”, destacó Choque.
Las presentaciones fueron gratuitas para el público pasajero, que también colaboró con los artistas. “Sabemos que son aportes pequeños, pero queremos que el público entienda que hay un trabajo y una inversión por detrás”.