Ximena Delgado Soruco: “La convivencia de las medicinas es el futuro” (III)
Tercera parte de un especial acerca de las perspectivas, intuiciones y recorrido de la doctora Ximena Delgado Soruco, especialista en Medicina Ayurveda.



Después de renunciar a Emergencias, la doctora Delgado Soruco tuvo un periodo de descanso en el que comprendió que había entrado en crono-disrupción, es decir, sus hábitos la habían alejado de su propio ciclo fisiológico a causa del estilo de vida de la formación en residencia. “Los cuerpos tienen un tiempo fisiológico sagrado relacionado con el ritmo del sol. Cuando perdemos ese ciclo por cambios en nuestros hábitos generalmente vinculados a la exigencia laboral, entramos en ‘jetlag’ corporal. Es como que el cuerpo llega tarde a sus funciones fisiológicas. Más bien, en Bolivia eso es imposible en la nutrición, porque aquí el almuerzo, por tradición cultural, es sagrado”.
La doctora observa que el panorama de la soberanía alimentaria en Bolivia es, a pesar de todo, ventajoso, pues prevalece el uso de cereales y legumbres como alimento principal. Sin embargo, los procesos de globalización han moldeado las tradiciones para hacer “que todo esté a disposición todo el tiempo. Hasta los sándwiches de chola que antes se vendían hasta las 6 de la tarde, hoy los encuentras a la 1 de la mañana. No solo en Bolivia, sino en todo el mundo, el proceso erróneo de desarrollo económico se vincula con la híper-producción de alimentos”.
Hace años se han ingresado semillas de trigo, soya y agrotóxicos en el nombre del abastecimiento nutritivo de la población, cuando el país podría ser eje de muchos procesos soberanos en Latinoamérica. “Al fin y al cabo, la forma en que vive la gente con sus cultivos de origen se sostiene por la necesidad y la herencia ancestral de entender que de esa manera se vive. Un plato de saice tiene leguminosas, especias, cereales y vegetales. Pero hoy el arroz es de contrabando, blanco y refinado. Se usan picantes de sobrecito hechos en Perú. Se producen vegetales con agrotóxicos. Eso le quita toda la soberanía a ese plato soberano ancestral”.
De acuerdo con la doctora, “el alimento es una de las bases fundamentales de la medicina ayurvédica”. En su experiencia, la contundencia de esa frase se ha probado en casos que, desde otra perspectiva, son irreversibles. “Tengo pacientes que viven con el colon restituido a través del cuidado minucioso de su alimentación, personas con acidez o úlceras gástricas que responden muy bien a las terapéuticas ayurvédicas, casos en que los fitopreparados han ayudado contra la formación de tumoraciones, muchos desequilibrios de tiroides que se recuperan, la dieta libre de gluten y caseína para las neurodiversidades, inflamaciones que pareciera no tienen retorno, como la neuritis óptica, y sanan”.
Para Ximena, la convivencia de las medicinas es una experiencia transformadora. “Lo más contundente es entender que la salud se construye día a día, con amor, sin que sea un dogma. Más bien una construcción social. Cada situación requiere una paleta de recursos que nunca le van a pertenecer a una persona, institución o ciencia única. Necesitamos de todo un poco, y con conciencia”.