Marcelo Buhezo y su labor “a pulmón” contra el COVID-19: “Nos vimos contra una enfermedad que no aparece en los libros”
Marcelo encontró las maneras de enfrentar a la pandemia con todo lo estudiado, pero sin título aún.



“Mi abuelo y tío son médicos, desde niño tengo inculcado el amor y cariño por el paciente”, cuenta Marcelo Buhezo. Estudiar medicina no fue nunca una decisión que llegara a estar en duda para él, pues asegura que ya en el colegio tenía la determinación.
Próximo a recibir su título, Marcelo no pudo esperar a saltar a las canchas, pues la coyuntura no le dio más opciones, ya que forma parte de la tanda de estudiantes de medicina que, en la recta final de la carrera, tuvieron que hacer frente a la pandemia de COVID-19, con estudios casi concluidos, pero sin título.
Él no cruzó los brazos, sino que tomó dos acciones concretas para ayudar a la población en la medida de sus posibilidades, tanto en las calles como en las redes.
La primera de ellas fue realizar rastrillajes durante la cuarentena rígida, explica: “Estaba en el internado rotatorio, pero con el avenimiento de la pandemia por COVID-19 salimos de él. Entonces surge la chance de hacer un voluntariado en zonas COVID”.
“La ciencia nos ha dado una chance para demostrar que las vacunas siempre han funcionado”.
Esta acción aún no contaba con el aval para ser considerado servicio social, pero más de un interno decidió ayudar en el rastrillaje, dice: “Varios internos decidimos ser voluntarios para ayudar, ya que había una desinformación total y faltaban médicos”.
La segunda acción consistió en potenciar la cuenta de Instagram que administra y dedicada exclusivamente a la salud. A sus más de 16.000 seguidores les brindó infografías y entrevistas en vivo con especialistas, todo con un fin informativo y para concientizar sobre temáticas específicas como la COVID-19. Si bien la cuenta existía desde 2019, intensificó la creación de contenido durante el periodo de pandemia.
Las experiencias vividas en ese tiempo significaron más de un reto para el personal de salud, y Marcelo lo explica de la siguiente manera: “Médicos e internos, nos vimos contra una enfermedad que no aparece en los libros, fue volver a la facultad y a estudiar todos los días lo nuevo que salía. Desde la parte médica, es una oportunidad para aprender más”.

El protegerse del virus, así como a su entorno y seres queridos fue la parte más difícil según cuenta: “Tuve que mudarme unas semanas a un departamento, solo, para estar asilado”.
Y añade: “En la facultad se enseña con diapositivas y ejemplos, pero cuando se entra a la parte hospitalaria y se tiene en frente a la persona que requiere ser tratada, esto le da sentido a todos los años de aula”.