Ajo para subir las defensas
Camilo Andrade Nutricionista Les vendrá muy bien a los niños y los ancianos que tengan las defensas más bajas de lo normal. El ajo y la miel nos van a aportar desde flavonoides, enzimas, antioxidantes, vitaminas A, B1 (tiamina), B2 (riboflavina), vitamina B6 y C, potasio, proteínas,...
Camilo Andrade Nutricionista
Les vendrá muy bien a los niños y los ancianos que tengan las defensas más bajas de lo normal. El ajo y la miel nos van a aportar desde flavonoides, enzimas, antioxidantes, vitaminas A, B1 (tiamina), B2 (riboflavina), vitamina B6 y C, potasio, proteínas, cobre, manganeso, fósforo, zinc, selenio y calcio. El proceso de maceración de los ajos va a respetar en todo momento sus propiedades hasta el punto de conseguir una mezcla de increíbles beneficios para toda la familia.
A tomar en cuenta
La miel es cicatrizante y los ajos antimicrobianos. Juntos consiguen eliminar virus y toxinas para fortalecer nuestras defensas gracias a su alto nivel de vitamina C. Queda claro que, por sí solos, el ajo y la miel no va a evitar que tengamos una gripe. No obstante, lo que sí conseguiremos es curarnos más rápido y que no derive en problemas más graves. Reforzará nuestro sistema respiratorio y mejorará el nivel de glóbulos blancos en sangre.
Basta con tomar una cucharadita de ajo y miel para mantener a raya nuestro índice glucémico. La miel se sintetiza de un modo mucho más lento que el azúcar blanco de mesa y, además, si la combinamos con ajo este equilibrio se potencia aún más. Tampoco podemos olvidar que la miel y el ajo potencian nuestra salud cardíaca. Las arterias están más flexibles, evitamos la acumulación de colesterol y favorecemos la regulación de la presión arterial.
El consumo regular de ajo y miel va a reducir problemas inflamatorios
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Les vendrá muy bien a los niños y los ancianos que tengan las defensas más bajas de lo normal. El ajo y la miel nos van a aportar desde flavonoides, enzimas, antioxidantes, vitaminas A, B1 (tiamina), B2 (riboflavina), vitamina B6 y C, potasio, proteínas, cobre, manganeso, fósforo, zinc, selenio y calcio. El proceso de maceración de los ajos va a respetar en todo momento sus propiedades hasta el punto de conseguir una mezcla de increíbles beneficios para toda la familia.
A tomar en cuenta
La miel es cicatrizante y los ajos antimicrobianos. Juntos consiguen eliminar virus y toxinas para fortalecer nuestras defensas gracias a su alto nivel de vitamina C. Queda claro que, por sí solos, el ajo y la miel no va a evitar que tengamos una gripe. No obstante, lo que sí conseguiremos es curarnos más rápido y que no derive en problemas más graves. Reforzará nuestro sistema respiratorio y mejorará el nivel de glóbulos blancos en sangre.
Basta con tomar una cucharadita de ajo y miel para mantener a raya nuestro índice glucémico. La miel se sintetiza de un modo mucho más lento que el azúcar blanco de mesa y, además, si la combinamos con ajo este equilibrio se potencia aún más. Tampoco podemos olvidar que la miel y el ajo potencian nuestra salud cardíaca. Las arterias están más flexibles, evitamos la acumulación de colesterol y favorecemos la regulación de la presión arterial.
El consumo regular de ajo y miel va a reducir problemas inflamatorios
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