Menopausia y salud de la piel
Elías Vidaurre Médico En la menopausia, la caída del nivel de estrógenos (hormonas femeninas por excelencia) repercute de diversa manera en varios parámetros de salud. Aunque normalmente se suele prestar más atención a la salud ósea y cardiovascular por los riesgos que representan...
Elías Vidaurre Médico
En la menopausia, la caída del nivel de estrógenos (hormonas femeninas por excelencia) repercute de diversa manera en varios parámetros de salud. Aunque normalmente se suele prestar más atención a la salud ósea y cardiovascular por los riesgos que representan para la mujer (caídas, fracturas, infarto de miocardio, accidente cerebrovascular, etc.), lo cierto es que la piel también sufre cambios importantes en esta etapa de la vida sobre los que se puede actuar para verse mejor.
Conociendo más
La falta de estrógenos repercute directamente en una disminución en la producción de colágeno. El colágeno es una proteína que forma parte de la matriz celular fundamental para dar firmeza y consistencia a los tejidos. El colágeno es el principal responsable de la jugosidad y el tono de la epidermis. De este modo, la pérdida de este elemento repercute en una piel de apariencia más seca, frágil y fina. Esta circunstancia hace que además se pierda firmeza y el óvalo facial se desdibuje, apareciendo arrugas no solo en la cara, sino también en el cuerpo. La pérdida de elastina multiplica este efecto de descolgamiento de los tejidos.
Por el contrario, la piel de las palmas de las manos y la de la planta de los pies experimentan un fenómeno llamado hiperqueratosis, caracterizado por el engrosamiento de la piel de estas zonas, sobre todo en la zona de los talones, que es donde hay mayor presión por el propio peso corporal (este factor se agrava en el caso de mujeres con obesidad o sobrepeso).
Finalmente, en la menopausia suelen aparecer manchas o zonas hiperpigmentadas en la epidermis. En realidad, las manchas ligadas al envejecimiento no suelen ser más que una manifestación del daño producido por la radiación ultravioleta acumulada a lo largo de los años, especialmente si no se han observado cuidadosamente las medidas fotoprotectoras básicas o no se usan cosméticos con filtro solar.
Se debe dejar de fumar, restringir al máximo el consumo de alcohol
Es menester hacer actividad física moderada pero de manera constante
Es clave llevar una dieta rica en antioxidantes procedentes sobre todo de frutas y verduras
[gallery type="slideshow" size="full" ids="33888"]
En la menopausia, la caída del nivel de estrógenos (hormonas femeninas por excelencia) repercute de diversa manera en varios parámetros de salud. Aunque normalmente se suele prestar más atención a la salud ósea y cardiovascular por los riesgos que representan para la mujer (caídas, fracturas, infarto de miocardio, accidente cerebrovascular, etc.), lo cierto es que la piel también sufre cambios importantes en esta etapa de la vida sobre los que se puede actuar para verse mejor.
Conociendo más
La falta de estrógenos repercute directamente en una disminución en la producción de colágeno. El colágeno es una proteína que forma parte de la matriz celular fundamental para dar firmeza y consistencia a los tejidos. El colágeno es el principal responsable de la jugosidad y el tono de la epidermis. De este modo, la pérdida de este elemento repercute en una piel de apariencia más seca, frágil y fina. Esta circunstancia hace que además se pierda firmeza y el óvalo facial se desdibuje, apareciendo arrugas no solo en la cara, sino también en el cuerpo. La pérdida de elastina multiplica este efecto de descolgamiento de los tejidos.
Por el contrario, la piel de las palmas de las manos y la de la planta de los pies experimentan un fenómeno llamado hiperqueratosis, caracterizado por el engrosamiento de la piel de estas zonas, sobre todo en la zona de los talones, que es donde hay mayor presión por el propio peso corporal (este factor se agrava en el caso de mujeres con obesidad o sobrepeso).
Finalmente, en la menopausia suelen aparecer manchas o zonas hiperpigmentadas en la epidermis. En realidad, las manchas ligadas al envejecimiento no suelen ser más que una manifestación del daño producido por la radiación ultravioleta acumulada a lo largo de los años, especialmente si no se han observado cuidadosamente las medidas fotoprotectoras básicas o no se usan cosméticos con filtro solar.
Se debe dejar de fumar, restringir al máximo el consumo de alcohol
Es menester hacer actividad física moderada pero de manera constante
Es clave llevar una dieta rica en antioxidantes procedentes sobre todo de frutas y verduras
[gallery type="slideshow" size="full" ids="33888"]


