Chofer denuncia abuso policial: lo liberaron, pero sigue sin su vehículo e ingresos de forma injusta
Un chofer del sindicato de taxitrufis “26 de Marzo” denunció haber sido víctima de agresión física, amenazas y detención irregular por parte de un efectivo policial, luego de acudir voluntariamente a un hospital para auxiliar a una pasajera que sufrió una caída.
Según su relato, el hecho ocurrió en inmediaciones de la exterminal, cuando una joven descendía del vehículo y se resbaló, cayendo al suelo. El conductor aseguró que inmediatamente detuvo el motorizado, bajó a auxiliarla y le ofreció trasladarla a un centro médico; sin embargo, la pasajera se negó debido a compromisos laborales.
Ante ello, la joven anotó su propio número de celular en la mano del conductor antes de retirarse. Minutos después, el chofer buscó su teléfono y se comunicó con ese número, logrando contactar primero a un familiar y luego a otra persona cercana, quienes le reclamaron por lo sucedido y le pidieron que se dirigiera de inmediato al Hospital Obrero, donde la pasajera ya se encontraba en atención.
El conductor asegura que acudió de forma inmediata al centro médico, dejando incluso de trabajar; sin embargo, al llegar fue interceptado por un policía identificado como F. F., quien —según su denuncia— lo redujo con violencia, lo golpeó y lo acusó sin mediar explicación.
“El oficial me torció la mano, me golpeó y me amenazó con llevarme a la cárcel, pese a que yo fui voluntariamente al hospital”, relató.
Asimismo, denunció que fue trasladado a dependencias de Tránsito, donde habría sido despojado de sus pertenencias, incomunicado y posteriormente encerrado en celdas por varias horas, sin permitirle realizar llamadas.
“Me metieron al calabozo sin explicarme qué delito había cometido. Solo me decían que me iban a mandar a Morros Blancos”, afirmó.
Horas después, fue liberado, según su versión, tras la intervención de un conocido que ratificó conocerlo y lo calificó como una persona de buen comportamiento. No obstante, denunció que su vehículo permanece retenido desde hace más de dos semanas, afectando directamente su fuente de ingresos y su sustento diario.
El chofer asegura que no ha podido recuperar su motorizado ni acceder a defensa legal por falta de recursos económicos, y cuestionó la falta de atención a su denuncia.
“Esa es mi herramienta de trabajo. Estoy sin ingresos y no encuentro justicia”, expresó.
El caso vuelve a poner en debate las denuncias de presunto abuso policial y el trato hacia civiles en procedimientos relacionados con hechos de tránsito.





