Rescatan a dos personas de vehículo arrastrado por el río Camacho; el conductor sigue desaparecido
La Unidad de Bomberos de Tarija rescató la noche del domingo a dos personas que quedaron atrapadas en un vehículo arrastrado por la crecida repentina del río Camacho, en el municipio de Uriondo, cerca del complejo turístico Heredad de Jacob. El conductor del automóvil permanece desaparecido y la búsqueda fue suspendida temporalmente debido al peligroso incremento del caudal.
El operativo se activó pasadas las 20:00 horas, tras un llamado de auxilio de comunarios del sector, informó Play Noticias. Al llegar al lugar, los efectivos localizaron el vehículo parcialmente sumergido a aproximadamente 150 metros río abajo, con dos de sus ocupantes varados en una pequeña isla formada por la corriente.
Luego de más de tres horas de trabajo en condiciones de alto riesgo, los bomberos lograron rescatar a ambas personas, quienes fueron puestas a salvo y evaluadas por personal de emergencia, sin que se evidencien heridas de gravedad.
Sin embargo, el intento de localizar al conductor del motorizado no tuvo éxito. Durante las labores, el nivel del río aumentó de manera abrupta, obligando al personal de rescate a retirarse por razones de seguridad.
El padre del hombre desaparecido llegó al lugar del hecho e ingresó al río junto a los bomberos para verificar si su hijo se encontraba dentro del vehículo, pero no fue hallado.
Uno de los sobrevivientes relató a Play Noticias que el vehículo se detuvo en medio del río cuando comenzó una intensa lluvia en la zona.“Un bus pasó frente a nosotros y el agua subió de repente. Logramos salir, pero el conductor se quedó en el volante y ya no lo vimos más”, declaró.
Desde la Unidad de Bomberos informaron que la búsqueda será reanudada en las primeras horas de este martes, una vez que el caudal del río disminuya, y que el rastrillaje se extenderá por la ribera del río Camacho.
Las autoridades reiteraron el llamado a la población a extremar precauciones durante la temporada de lluvias y evitar cruzar ríos crecidos, ya que las condiciones pueden cambiar de forma repentina y poner en riesgo la vida.





