Policía e iglesia evangélica ayudaron a parroquianos
Más de una decena de bebedores consuetudinarios que frecuentan el área de acción de la Estación Policial Integral (EPI) de Morros Blancos fueron beneficiados ayer con la intervención comunitaria de la Policía, que en esta ocasión contó con el apoyo y colaboración de la Iglesia Peniel de...



Más de una decena de bebedores consuetudinarios que frecuentan el área de acción de la Estación Policial Integral (EPI) de Morros Blancos fueron beneficiados ayer con la intervención comunitaria de la Policía, que en esta ocasión contó con el apoyo y colaboración de la Iglesia Peniel de Tarija.
El subocomandante departamental de la Policía, coronel Luis Jerez, explicó que en la oportunidad, tras haber recorrido diferentes distritos de la ciudad con la intervención comunitaria, tocó ayer el turno a la EPI N°5 que junto a la iglesia Peniel identificaron como necesario hacer algo por los bebedores consuetudinarios que transitan por los alrededores.
“Esta actividad primero es identificar a las personas involucradas y sus necesidades, estamos en una época en que necesitan abrigo, alimentación y tratamos de reencaminarlos. Primero la identificación, luego hay que conocerlos y posteriormente inmiscuirse en la situación de ellos, para luego orientarlos y tratar de encaminarlos”, detalló Jerez.
Aclaró que la actividad es parte de las acciones preventivas emprendidas durante toda la semana y que en esta ocasión tocará ver la parte social y anímica de estas personas que hoy por hoy sufren una enfermedad.
Asimismo agradeció a la iglesia por la ayuda brindada a la institución verde olivo y resaltó que poco a poco la sociedad se esté involucrando en este tipo de actividades impulsadas por la Policía.
Entretanto, el pastor de la iglesia, Hugo Justiniano, manifestó que para ellos es grato el tener este tipo de actividades y por ello agradeció a la Policía por haber tenido la iniciativa y haberlos contactado para realizar este servicio y dar una mano a las personas que por diferentes motivos cayeron en el alcohol y las drogas.
En el ambiente de la iglesia, los bebedores consuetudinarios pudieron darse una ducha caliente, recibieron ropa limpia y un poco de comida para mejorar su día, pero además, escucharon palabras y mensajes de aliento tanto de la Policía como de la Iglesia, para que puedan dejar atrás el vicio que les puso en tales condiciones.
Justiniano también llamó a la población con este tipo de problemas a que puedan acercarse a la iglesia para recibir ayuda. Adelantó que el 18 de julio ellos abrirán las puertas de un centro de rehabilitación en la zona de Carlazo. Dijo que como Ministerio Peniel llevan más de 20 años en Bolivia y que en otros departamentos tienen centros de este tipo y que por ello Tarija no será la excepción.
El subocomandante departamental de la Policía, coronel Luis Jerez, explicó que en la oportunidad, tras haber recorrido diferentes distritos de la ciudad con la intervención comunitaria, tocó ayer el turno a la EPI N°5 que junto a la iglesia Peniel identificaron como necesario hacer algo por los bebedores consuetudinarios que transitan por los alrededores.
“Esta actividad primero es identificar a las personas involucradas y sus necesidades, estamos en una época en que necesitan abrigo, alimentación y tratamos de reencaminarlos. Primero la identificación, luego hay que conocerlos y posteriormente inmiscuirse en la situación de ellos, para luego orientarlos y tratar de encaminarlos”, detalló Jerez.
Aclaró que la actividad es parte de las acciones preventivas emprendidas durante toda la semana y que en esta ocasión tocará ver la parte social y anímica de estas personas que hoy por hoy sufren una enfermedad.
Asimismo agradeció a la iglesia por la ayuda brindada a la institución verde olivo y resaltó que poco a poco la sociedad se esté involucrando en este tipo de actividades impulsadas por la Policía.
Entretanto, el pastor de la iglesia, Hugo Justiniano, manifestó que para ellos es grato el tener este tipo de actividades y por ello agradeció a la Policía por haber tenido la iniciativa y haberlos contactado para realizar este servicio y dar una mano a las personas que por diferentes motivos cayeron en el alcohol y las drogas.
En el ambiente de la iglesia, los bebedores consuetudinarios pudieron darse una ducha caliente, recibieron ropa limpia y un poco de comida para mejorar su día, pero además, escucharon palabras y mensajes de aliento tanto de la Policía como de la Iglesia, para que puedan dejar atrás el vicio que les puso en tales condiciones.
Justiniano también llamó a la población con este tipo de problemas a que puedan acercarse a la iglesia para recibir ayuda. Adelantó que el 18 de julio ellos abrirán las puertas de un centro de rehabilitación en la zona de Carlazo. Dijo que como Ministerio Peniel llevan más de 20 años en Bolivia y que en otros departamentos tienen centros de este tipo y que por ello Tarija no será la excepción.