El churo Carnaval Chapaco
La chispa tarijeña en los disfraces carnavaleros
Más allá de lo que se puede adquirir en las tiendas, el corso tarijeño ha destacado porque los disfraces siempre nacían del ingenio de la población que se inspiraba en los políticos “de moda”



El Carnaval toma poder, las calles se llenan de coloridos disfraces y ropas tradicionales. Una de las actividades más fuertes es la fiesta de disfraces que de a poco se ha ido instalando en Tarija y aunque ha habido algunos bajones, la chispa tarijeña suele aparecer en todos los corsos. Para esto cada año surgen novedosas propuestas que incluyen, desde disfraces de fantasía hasta aquellos jocosos que roban las miradas.
Pero no solo los mayores gozan de esta actividad, pues lo hacen también los niños y niñas que disfrutan de disfrazarse de su superhéroe favorito o de la princesa de Disney de moda, o también de futbolistas, piratas, detectives u otros personajes famosos. En Tarija, tanto en el Mercado Campesino como toda la calle Domingo Paz o en la feria de Villa Fátima y en muchas de las tiendas de disfraces tradicionales, proliferan opciones para todos los bolsillos y gustos.
Los precios de los disfraces oscilan entre 30 y 150 bolivianos los infantiles, en tanto que los de adultos cuestan entre 50 y 300 bolivianos, dependiendo del material y los accesorios.
En ferias como la de Villa Fátima, donde se comercializan disfraces a medio uso los encontramos desde 20 y 100 bolivianos. Todos estos atuendos se lucen en fiestas de disfraces para los adultos, corso de mayores y en el caso de los niños en las unidades educativas que organizan alguna actividad de carnaval o en el corso infantil.
Más aún, los disfraces en Tarija no son todos comprados, pues la chispa del chapaco ha creado un sinfín de atuendos que han alegrado desde siempre el corso de mayores y las fiestas de disfraces.
Las fiestas de disfraces
El sábado de Carnaval en Tarija se organizan fiestas de disfraces en diferentes locales, estas celebraciones son promovidas por grupos carnavaleros o por los mismos dueños de los “boliches”.
A menudo se organizan concursos de disfraces, en los que se premia al disfraz más creativo y en algunos casos más gracioso. Así la creatividad juega un papel importante. Según cuenta Mariana Fernández cada año junto a sus amigas se preocupa por disfrazarse de la manera más singular para ir bien caracterizadas.
“Cada año siempre he asistido a las fiestas de disfraces, pensar en el disfraz y prepararlo es algo que me entretiene y me relaja de mis quehaceres diarios como el trabajo”, cuenta.
Pero la creatividad del disfraz en Tarija reluce con más fuerza en el corso de mayores y así fue desde pasados años.
Sobre el tema el escritor Agustín Morales Durán escribe que el tarijeño desde siempre fue jocoso por lo que el corso de mayores resultaba desde antaño un gran espectáculo de entretenimiento.
Sobre todo, porque los disfraces siempre nacían del ingenio de la población que se inspiraba en los políticos “de moda”, deportistas, personajes de farándula, entre otros.
En la actualidad, aunque hay muchos disfraces de fantasía o personajes del cine, aún quedan quienes prefieren que esto sea un reto a la creatividad, pero sobre todo un reflejo del descontento social en tono de burla.
“El tarijeño siempre se ha reído de su suerte y eso muestra en su entrada de carnaval”, dice Henry Suárez, quien siempre asiste al corso de mayores con toda su familia. Pero ¿qué registro queda sobre la jocosidad del disfraz en pasados años?
El disfraz en la Tarija de antaño
Según recuerda el escritor Agustín Morales Durán en su libro “Estampas de Tarija”, como parte del corso de mayores en la Tarija de antaño, los grupos recorrían bailando todo el trayecto a lo largo de la calle General Trigo y Sucre. A las dos de la tarde el bullicio se hacía más fuerte. “Aparecía el primer carro alegórico, que encabezaba la comparsa y comenzaba la entrada”.
El escritor cuenta que las comparsas entraban metiendo bulla y cantando los estribillos de sus grupos. Los nombres de dichos grupos eran muy jocosos como: “Corazones sin rumbo”, “Los tres tristes tigres”, “Sin chicas ni padrinos”, “Los Boquerones” y muchos otros similares.
Luego de pasar los diversos autos con la capota abierta y enflorada, personalidades como Juan de Dios Shigler, José Sosa, Jesús Gaite, Juan Choque y tantos otros con hermosas guitarras, mandolinas y violines, llenaban los espacios con sus melodías, cubiertos de serpentinas.
Más atrás ingresaba Adolfo Schnor vestido de niño y mamando un enorme biberón de cerveza. Finalmente hacían su ingreso las comparsas populares de las lindas san roqueñas con polleras bien enfloradas y caras pintadas, “todas ellas iban acompañadas de sus esposos o parejas que llevaban la manta alrededor de sus hombros. Llevaban chacras, banderas de colores y las infaltables guitarras”, cuenta la tarijeña Luisa Vaca.
El Club Social, famoso en esa época, abría sus puertas y luego de la entrada comenzaba la más hermosa fiesta de disfraces, donde todos sin diferencia de edad compartían el baile y las risas.
“Terminado esto, las comparsas junto a sus bandas de música se recogían bailando. Detrás de ellas una fila de niños acompañaba su paso porque los jóvenes de los grupos iban tirando chauchitas, las que consistían en moneditas de corte sencillo”.
“Chauchita, chauchita, generosa chauchita” anunciaban y se arremolinaban los muchachos para alcanzar las monedas que por costumbre votaban a veces a manos llenas los generosos carnavaleros”, escribe Morales.
El escritor apunta que las fiestas continuaban como se dice en Tarija: “Hasta que las velas no ardan”.
Actividades del churo Carnaval
Comadres
Se considera una de las fiestas más importantes del calendario carnavalesco de Tarija, se celebra el día jueves antes de Carnaval. Durante ese día y desde horas muy tempranas, miles de mujeres realizan la compra de la tradicional “torta” para entregarla a quién hayan elegido para cristalizar el parentesco espiritual.
Corso
El corso es la principal entrada de Carnaval en Tarija, las personas acuden disfrazadas individualmente y en grupos, se baila la rueda chapaca, se hace mofa de la coyuntura local y nacional a nivel político, como así también de personajes de la farándula nacional e internacional
En el campo
Los días lunes y martes de Carnaval están dedicados a la campiña. Existen pequeñas comunidades donde se festeja al son de la rueda, la cueca y cacharpayas. El chapaco se brinda para que los visitantes consuman riquísimos platos criollos y bebidas como la chicha