La madre naturaleza no es tu farmacéutica
En algún departamento de marketing, alguien decide imprimir la palabra «natural» en la etiqueta. Sabe que funciona, y muchas veces funciona mejor que lo que hay dentro del frasco. Pero la palabra no dice nada sobre la calidad ni sobre la seguridad. Solo indica que los ingredientes vienen de una planta, de un animal o de la tierra.
Aun así, mucha gente cree que natura» es sinónimo de seguro, eficaz y, por ‘supuesto’, mejor que los químicos de las grandes farmacéuticas. Creen además que no tiene efectos secundarios, porque la madre naturaleza solo quiere lo mejor para nosotros. La verdad es más incómoda: la naturaleza es la mayor productora de sustancias químicas peligrosas del mundo, capaces de enfermarnos, paralizarnos y matarnos.
Veamos algunos ejemplos. El filósofo Sócrates fue condenado a muerte en Atenas en el año 399 a. C., acusado de impiedad y de corromper a la juventud. Su sentencia se cumplió con una planta: murió tras beber cicuta.
El tabaco es otra planta tóxica, y no solo cuando se fuma. Por su nicotina, ingerirlo puede causar vómitos, taquicardia y convulsiones, sobre todo en niños. Fumado o mascado, es una de las principales causas de muerte evitable por cáncer y enfermedades cardíacas y pulmonares.
Un ejemplo más cotidiano son las papas. Las papas crudas no son peligrosas en cantidades normales, pero las verdes, brotadas o dañadas contienen más solanina, una toxina que puede provocar náuseas, vómitos y dolor de cabeza. Para reducir el riesgo, conviene quitar las partes verdes y los brotes, pelarlas y, mejor aún, cocinarlas.
Y no olvidemos las famosas nueces de Brasil, riquísimas en selenio. Una sola nuez puede cubrir lo que necesitas en todo el día, y con un puñado ya puedes superar el máximo recomendado. Si lo haces a diario durante semanas, el exceso puede provocar caída del cabello, uñas quebradizas, problemas digestivos y fatiga.
No existen datos exactos sobre cuántas personas enferman o mueren por este tipo de intoxicaciones. Es probable que muchas pasen unos días mal y se recuperen sin sospechar que la causa fue algo natural, y que culpen a alguna pobre bacteria o parasito. Pero, mucho de lo que nos ofrece la naturaleza es bueno, sin duda. Pero no comas cualquier cosa, prepara bien los alimentos, no te creas cada video de TikTok o YouTube e infórmate bien antes de exponerte. Como dijo Paracelso hace cinco siglos: la dosis hace el veneno.





