En Bolivia, ¿cuánto se subsidia en gasolina y cuánto se pierde en salud?
Los países en Desarrollo como Bolivia tienen que permanentemente velar por el gasto eficiente de los pocos recursos que tienen. Diferentes problemas sociales compiten por atención del gobierno y aún falta un método que garantice una priorización justa y equitativa. ¿Qué ocurre cuando el gobierno decide mal por la población? O ¿Qué pasa con las poblaciones que ponen mayor valor a los autos que a su propia salud o educación? Son ciertamente los desafíos para este método de elección de prioridades.
Durante 20 años en Bolivia se ha subsidiado la gasolina y el diésel. El 2006 este modelo entró en vigencia cuando el Estado retomó el control de los hidrocarburos mediante la nacionalización del sector y fortaleció el papel de YPFB en la producción, comercialización y definición de condiciones para el mercado interno. Desde entonces, el precio interno de los combustibles quedó administrado por el Estado, manteniéndose muy por debajo del costo internacional cuando los precios externos aumentaban. El objetivo era proteger el bolsillo del boliviano en el transporte para el desarrollo social.
La dinámica que se generó fue de que el parque automotor creció rápidamente, la producción nacional de YPFB disminuía y Bolivia comenzó a depender cada vez más de la importación de gasolina y diésel. Los primeros años se subsidiaba 132M$us/año, pero para el 2010 era ya 380M$us/año, para los 2020 rondaba los 500M$us/año y en años recientes se informa que estaba cerca de 627 M$us/año. Por otro lado, el gasto de gobierno en salud es de +-250 M$us/año. Una comparación brutal es que cada año Bolivia gasta el mismo monto o más (estos últimos cuatro años) en subsidios al fuel que en un año de salud. Muchos pensarán que esto es absurdo en un país que tiene mucho por mejorar en salud y enfrentar los nuevos desafíos entre la desnutrición y la obesidad y las enfermedades que llegan con estas transiciones rápidas. Muchos también pensarán que la educación también debería tener mayor inversión ya que los subsidios al diésel no benefician a todos como la salud y educación.
Bolivia cuenta con un elevado registro de automóviles que es comparable a un país de altos ingresos. El área metropolitana de Cochabamba tiene 0.95 vehiculos por casa, los Países Bajos tienen 0.55. Bolivia tiene 2.6 millones de vehículos registrados al 2024 y Cochabamba cuenta con el 21% de este total, es decir 540mil vehículos y el 93% de estos son de uso privado lo que demuestra la concentración en un solo tipo de transporte. Esta cifra se ha incrementado por seis veces en solo dos décadas lo que también ha sacado de control a los subsidios que hoy se comparan a casi tres veces el gasto de salud.
Sin embargo, Bolivia tiene desafíos grandes en salud. A pesar de las grandes mejoras en salud, Bolivia es uno de los países con mayores muertes infantiles de niños menores a 1 y 5 años, muertes de mujeres en el parto, alto numero de muertes por violencia. Todas estas cifras se han están volviendo pequeñas en relación a las o discapacidades ocasionadas por accidentes de tránsito.
Si Bolivia eliminaría los subsidios al fuel posiblemente no invertiría todo en salud o educación pero bajaría la prioridad en los vehículos. Los precios internacionales mas los impuestos del 13% y 3% harían que el precio sea: $1.92 USD por litro o 23.27 Bs el litro de gasolina; y $2.06 USD por litro o 24.96 Bs el litro de diesel. ¿Seguirá la población dispuesta a comprar y usar vehículos si tuviera que pagar su precio real? ¿Quisiera priorizar la gasolina sabiendo que se gastan casi tres veces más en subsidios que en mejorar la salud?





