Los desafíos para la digitalización y la Inteligencia artificial
Muchos países en America Latina tienen un acceso promedio entre el 80%-95% al internet, sobre todo vía sus teléfonos inteligentes. Sin embargo, la digitalización de servicios que ofertan los gobiernos no ha adaptado los servicios a la digitalización. Si bien países como Uruguay, Brazil y Argentina entre otros tienen gobiernos digitales (entre 50 y 80%), muchos de estos países mantienen una gran parte de sus servicios con requerimientos únicamente personales. Entre los ejemplos más comunes están los documentos de identidad, los registros de vehículos, la titulación de terrenos o casas y también muchos de los servicios de salud. Muchas universidades que enseñan sobre digitalización y estructuración de organizaciones modernas, aún mantienen servicios presenciales. Muchas requieren presentaciones en papel y presenciales, así como los pagos en efectivo, la entrega de recibos impresos de trabajos finales y tesis. La cantidad de papel impreso innecesario también es una preocupación con el medio ambiente.
En salud, algunos países requieren que las personas obtengan una ficha de atención. Como los números de atención son limitados, muchas personas deben pararse a hacer una fila humana desde las 03h00 de la mañana como es el caso de Bolivia. Y aún así, es posible que no obtengan la ficha de atención por alta demanda. Esto por supuesto no coincide con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS 3) de acceso a la salud universal. El utilizar sistemas automatizados o digitalización puede ayudar a la autonomía del paciente y al ahorro de costos de desplazamiento y pérdidas de productividad laboral. En Bolivia se calcula un promedio de 400mil de dólares por día en productividad perdida por hacer filas y estar en salas de espera esperando la atención médica, entre las 08h00 y las 12h00PM. Este monto no toma en cuenta las 5 horas perdidas en la madrugada de sueño y la afectación a la salud de estar tantas horas sin acceso a un baño o alimentos o expuestos al clima.
La falta de digitalización de los sistemas de atención al cliente, la digitalización en la gestión de trámites administrativos o de historias clínicas cuesta a la productividad nacional. El sistema de salud no paga el costo de la pérdida de productividad, lo pagan las personas y lo paga eventualmente el país en impuestos no realizados. En America Latina, solamente se tiene entre un 20% a 50% del sistema de salud con acceso a la digitalización y si bien existe el servicio de telemedicina en algunos países, este servicio no es aún significativo.
En países con grandes distancias y variación geográfica, está también la brecha entre el área urbana y rural para los servicios de salud. Otro gran problema es el sistema de referencias hacia especialistas, porque muchos en America Latina pueden acceder sin restricción directamente al médico especialista, lo que no es óptimo. La digitalización de los servicios básicos de salud como consultas telefónicas con el medico familiar puede ser una oportunidad para incrementar el acceso a la salud para las personas, lo que puede arreglar las falencias en el sistema de referencias y cerrar las brechas con las personas vulnerables del área rural. Asimismo, la digitalización de historiales clínicos, gestión de trámites administrativos puede ahorrar tiempo perdido innecesario para todos en el sistema.


