Crimen organizado frente a una policía rebasada

En lo que va del año, según reportes de la prensa, en nuestro país se habrían cometido 28 asesinatos por encargo del Crimen Organizado, llamado así por su estructura y jerarquía criminal, cuyos jefes o campos, no son visibilizados y se la pasan por supuesto “muy bien”, con el producto de sus inconfesables y crueles fechorías.

Entre el pasado miércoles y jueves se da cuenta de ocho asesinatos, que han conmocionado a la ciudadanía en general. La mayoría de muertes violentas desde enero sucedieron en el departamento de Santa Cruz, Cochabamba, La Paz; e inclusive en el Beni, Potosí, Tarija y El Alto.

Entre los últimos fallecidos de los dos días mencionados, se encontraban civiles y el subteniente de la Policía Boliviana, Yerson Salazar Aliendres, quien perdió la vida en un enfrentamiento. Según los medios de comunicación, los sicarios, utilizaron armas de fuego de grueso calibre y el hallazgo de cuerpos decapitados en zonas rurales, acompañados de mensajes intimidatorios

Tras estos hechos, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, admitió públicamente que las organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico y delitos conexos han ganado terreno y superado la capacidad operativa de la Policía en ciertas regiones.

El sicariato, es el asesinato por encargo; es decir, la acción de matar a una persona por orden de un tercero, o un grupo organizado a cambio de recibir una recompensa económica u otro beneficio material. Esta práctica está estrechamente ligada al crimen organizado, el narcotráfico y los llamados “ajustes de cuentas”, porque generalmente lo hacen por venganza, represalia o advertencia.

El contenido de los mensajes, de estos últimos hechos acusaba a las víctimas de haber participado en el secuestro y robo de personas vinculadas a actividades ilícitas, alegando que también habrían estado involucradas en la muerte de personas inocentes. El texto presentaba el asesinato de estos individuos como una supuesta advertencia o "ejemplo" para otros que cometieran delitos similares en la región del trópico y en el resto del país, correrían la misma suerte, advertencias dirigidas específicamente contra personas dedicadas al secuestro y al robo de vehículos,

El perpetrador (conocido como sicario, asesino a sueldo o gatillero) no tiene un vínculo personal, afectivo o de otra índole con la víctima, actuando únicamente por el pago recibido. Operan como parte de una red o empresa criminal que incluye intermediarios, coordinadores y ejecutores El término sicariato, proviene del latín "sica", que era una pequeña daga utilizada en la antigua Roma por los asesinos para ocultarse entre la multitud

La Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional (aprobada en el año 2000), sostiene que El crimen organizado, proviene redes criminales jerárquicas que operan de forma coordinada para obtener ganancias ilícitas mediante delitos como narcotráfico, extorsión y trata de personas.

Según esa opinión; sus causas principales son la pobreza estructural, la debilidad institucional y la corrupción. Las consecuencias incluyen la violencia, el debilitamiento democrático y el freno al desarrollo económico. Los grupos delictivos organizados también actúan concertadamente con el propósito general de obtener un beneficio económico u otro beneficio de orden material. Esos grupos basan muy a menudo el eje principal de sus ganancias en el suministro de bienes y servicios ilícitos por los que hay gran demanda del público. Figuran entre los ejemplos de actividades a las que pueden dedicarse los grupos delictivos organizados el tráfico de drogas, el tráfico de armas de fuego, la trata de personas, el tráfico ilícito de migrantes, los delitos contra la vida silvestre y los bosques, la falsificación de mercancías y de productos médicos o el tráfico de bienes culturales. Dado que las ganancias son el elemento central de la delincuencia organizada, estos grupos suelen hacer un gran esfuerzo por ocultar y proteger los beneficios que obtienen de las actividades ilegales, mediante la corrupción, el blanqueo de dinero, la extorsión y otras formas de infiltración en las empresas y el gobierno. Es común que los grupos delictivos organizados funcionen a través de las fronteras, y la variedad de esferas en las que pueden encontrarse significa que están más presentes en la sociedad de lo que normalmente puede pensarse.

Por declaraciones del propio Ministro de Gobierno, que admite y reconoce la capacidad operativa del crimen organizado en Bolivia, nos toca preguntarnos como sociedad ¿ESTARÁ LA POLICÍA BOLIVIANA EN CONDICIONES DE ENFRENTAR ESTA LUCHA?: la reconocemos también LUCHA DESIGUAL, por los medios, implementos y armas sofisticadas que usan; y porque a los sicarios escogida la víctima por el “capo” o la estructura criminal, lo único que tienen que hacer es matar. Para ello escogerán el momento, el medio y la forma de asestar su crimen.

                                                 * abogado Constitucionalista y Penalista    


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