El poder de la música en la salud

La música es el arte de crear y organizar los sonidos y silencios incluyendo la melodía, la armonía y el ritmo. Estos procesos afectan el estado anímico de la persona y hay estudios que demuestran que también afecta a la salud mental y física. A continuación, presentaré un resumen de los principales hallazgos en estos campos.

En cuanto a la salud mental. La música ha demostrado que si es en un reducido tempo, como la música clásica, o la música que es tranquila por ejemplo, puede bajar diferentes indicadores de estrés como la producción del cortisol y el latido cardiaco. En las poblaciones de adultos mayores, la música es utilizada como una terapia para reducir los síntomas de depresión. Asimismo, en este mismo grupo poblacional, la utilizan para mejorar la memoria, la atención y la función mental. La música es también utilizada para recuperar de traumas porque sostienen las emociones y a su expresión, por ejemplo, bailar con la música o cantar. Muchas personas también utilizan la música como un aliciente para relajarse y dormir bien.

En cuanto a la salud física. La música ha demostrado que es buena para la recuperación de pacientes que han tenido un accidente cerebro vascular y ayuda en la recuperación de la función cerebral, como explicado en el párrafo anterior. También ayuda en la rehabilitación física a través del uso de movimientos rítmicos y sincronizados. La función inmune también se ha mejorado con marcadores como la de la inmunoglobulina A (IgA) después de haber escuchado una música y cantar o moverse. Escuchar la música baja o acelera el ritmo cardiaco, por lo que ayuda a mejorar la coordinación motora en los pacientes que tienen fragilidad con su movimiento o pacientes que sufren de epilepsia u otros similares, por lo que la música puede ayudarles en su rehabilitación. Asimismo, la música ha probado ser útil para la reducción del dolor. Muchos consultorios tienen música favorita del paciente durante su atención, incluyendo los niños para resistir una sesión de un CT-scan donde deben permanecer quietos.

Si la música es tan útil, hay que seguir implementándola en la salud. Por ejemplo, agregar como parte de la historia clínica del paciente el tipo de música que le gusta o la música que le aconsejaríamos escuchar en sus quehaceres diarios. Es bueno tratar de llevar la música contigo a las diferentes actividades que uno tiene y obtener todos sus beneficios para la salud mental y física.


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