La H muda de Homofobia

“Es del otro equipo” una frase que escuchamos cotidianamente en nuestro hablar; al parecer es inofensiva y no lastima a nadie, empero no es más que una forma “pasable” de referirse hacia un homosexual. “Parece marimacho” muy común al tratarse una mujer con el cabello corto y poco...

“Es del otro equipo” una frase que escuchamos cotidianamente en nuestro hablar; al parecer es inofensiva y no lastima a nadie, empero no es más que una forma “pasable” de referirse hacia un homosexual. “Parece marimacho” muy común al tratarse una mujer con el cabello corto y poco femenina, por no animarnos a decir lesbiana.


Nuestra sociedad se jacta de ser amable y buena anfitriona con los visitantes, ¿pero realmente somos inclusivos? Y si lo somos… Por qué utilizamos términos como “Ya pues, anímate, no seas maraco” haciendo énfasis en la falta de valentía, a ser poco hombre, a no ser macho. ¿No es acaso un tipo silencioso de homofobia?


El 17 de mayo de 1990, la Organización Mundial de la Salud (OMS), eliminó a la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales; en nuestro país, el Decreto Supremo Nº 1022, lo declara el día contra la Homofobia y Transfobia en el todo el territorio nacional, la Ley Nº 045 contra el Racismo y todo tipo de Discriminación, también hace referencia a la problemática; inclusive Tarija es el primer Departamento en tener una ley que conmemora el día de la población LGBT y a pesar de que Bolivia sea uno de los pocos países en el mundo en cuya constitución reconoce a las personas con diversa orientación sexual e identidad de género, contrariamente muchos aún piensan que es una enfermedad.


Hablamos de “enfermos, raritos, machonas, frescos o tortilleras”, por no animarnos a decir gais, lesbianas o transexuales. Intentamos ocultar la realidad cambiándoles el nombre, manteniendo el estigma de lo erróneo, anti natura, lo prohibido. Hacemos oídos sordos a la homofobia muda y a las denuncias de discriminación, callamos ante un insulto naturalizado, bromeamos al respecto y lo peor… aunque lo políticamente correcto es aceptarnos, no se hace nada por integrar, condenándonos a vivir en marginalidad.


Llamar a una persona gay, marica u homosexual no debería ser un insulto. Hablar a sus espaldas, no llamarlos por lo que son, hacer caso omiso a su existencia, sí.


#BastadeHomofobia



*Activista por los DDHH

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