¿Estamos cerca del final del dinero en efectivo?

En la actualidad, los billetes y las monedas representan apenas un 2% del dinero que se mueve en la economía sueca, 7.7% en la economía estadounidense y 10% en la economía del promedio de los países de Europa. Muchos niños que están creciendo en Suecia no han visto dinero en efectivo y la...

En la actualidad, los billetes y las monedas representan apenas un 2% del dinero que se mueve en la economía sueca, 7.7% en la economía estadounidense y 10% en la economía del promedio de los países de Europa. Muchos niños que están creciendo en Suecia no han visto dinero en efectivo y la tendencia es que nunca vayan a utilizar este mecanismo para realizar sus compras, ya que los pagos se realizan con tarjetas de crédito, teléfonos celulares o incluso con relojes como el “I Watch”.

Es evidente que los jóvenes son los mas aptos para asimilar estos medios de pago, ya que a las personas de la tercera edad no les resulta tan sencillo, en este sentido, los cajeros en ocasiones colaboran a los ancianos a realizar los pagos desde sus aplicaciones móviles.
En Dinamarca, por ejemplo, el dinero en efectivo probablemente desaparecerá por completo durante la próxima década puesto que se esta transformando, al igual que Suecia, Holanda y Noruega, en una sociedad con cada vez menos papel moneda. Los pagos electrónicos son los medios mayormente usados para realizar transacciones.

La desaparición de los billetes y monedas llegó a tal punto que hasta los que piden caridad tienen aplicaciones en sus teléfonos celulares para aceptar limosnas o pagos por los artículos que comercializan en la calle. Asimismo, en las misas de los domingos, la gente realiza sus donaciones a través de sus celulares y en el curso de las mismas levantan sus móviles para mostrar que ya realizaron sus aportes de caridad. Estas aplicaciones de los celulares permiten hacer o recibir pagos vinculando el número de móvil a sus cuentas de banco.

En Bolivia, podemos observar que los bancos tienen políticas que impulsan a que la gente utilice con mayor frecuencia sus tarjetas de débito, tarjetas de crédito o realicen transferencias a través de plataformas en Internet, que se puede utilizar por medio de la computadora o mediante aplicaciones con los celulares las 24 horas del día y los 365 días del año.

Este tipo de medios de pago resultan mucho mas cómodos y sencillos que ir físicamente a las oficinas del banco a realizar transacciones o ir en persona a pagar las cuentas, además los usuarios ahorran tiempo -una operación de banca en línea te puede tomar alrededor de 5 minutos- y las entidades financieras reducen sus costos. Entre las transacciones que se pueden realizar están el pago de: servicios básicos, colegios, universidades, impuestos, seguros, comunicaciones, boletos aéreos, entre muchos otros; y transferencias entre cuentas bancarias nacionales e internacionales. Todo ello sin el uso de billetes ni monedas.

También podemos evidenciar, a través de las empresas telefónicas, el servicio de billeteras móviles para realizar varias transacciones financieras por medio del teléfono; las mismas son seguras, cómodas y rápidas. Siguiendo una línea similar, se plasmó el pago del 15% del doble aguinaldo a través de billeteras móviles que se generaron para los asalariados, dicho monto es utilizado para la compra de productos nacionales donde el vendedor (productor nacional) recibe un pago electrónico por medio del comprador (asalariado) sin que tengan que pagar con dinero en efectivo.

En los países en vías de desarrollo como el nuestro podría ser una idea interesante la desaparición del dinero en efectivo, puesto que, ayudaría en cierta forma a luchar contra la corrupción, el contrabando, la evasión impositiva y la economía subterránea (transacciones ilegales como por ejemplo el tráfico de drogas, trata de personas, entre otros). Claro está, que también se debe considerar por parte del Gobierno, mecanismos y aranceles impositivos menos drásticos como los establecidos actualmente, empero, ello no es motivo por el cual se los deba evadir y, asimismo, tampoco es objeto de debate del presente artículo.

En este sentido, en una sociedad sin dinero en efectivo, es más complicado recibir sobornos, evadir impuestos, realizar el tráfico ilegal de mercancías –contrabando- y llevar a cabo negocios que no estén permitidos porque permite una mejor fiscalización por parte del Estado.

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