Medios auxiliares para un aprendizaje sin límites

Para sólo enseñar se aplica el verbalismo secante, que no es sino la charla, la explicación o el discurso; simplemente mirar y escuchar; el espacio de educación es el aula; es la aplicación de íconos o símbolos; es la aplicación de lo referencial; es pasividad y silencio; porque, cuanto...

Para sólo enseñar se aplica el verbalismo secante, que no es sino la charla, la explicación o el discurso; simplemente mirar y escuchar; el espacio de educación es el aula; es la aplicación de íconos o símbolos; es la aplicación de lo referencial; es pasividad y silencio; porque, cuanto más silencio, más obediencia, es más bien vista la clase o aula de trabajo tradicional.En cambio para aprender a aprender se recurre a la objetividad, a la manipulación de elementos de un tema; se recurre a la naturaleza y al entorno social; el proceso de aprendizaje es inactivo o basado en los objetos concretos que se estudia; se recurre a la interacción y autodescubrimiento; existe una actividad sensorio racional, el diálogo y la discusión.Para que unos u otros medios de aprendizaje sean utilizados, se requiere una infraestructura física adecuada: aulas, muebles, equipos, material de aula y además, docentes actualizados.Si el rol es facilitar el aprendizaje, necesitamos maestros con convicción a hacer que los alumnos aprendan  haciendo, de modo que se constituyan en constructores de su propio aprendizaje; en descubridores de sus propias respuestas y en inventores de nuevos haceres, conclusiones y recomendaciones.En la actualidad en el contexto son muy pocas las instituciones educativas que poseen medios de aprendizaje apropiados pedagógicamente, como aulas hexagonales con pizarrones para 22 o 25 alumnos, aulas apropiadas para la proyección de audiovisiuales, ambientes para grupos cooperativos de aprendizaje, etc. y por eso es que se tiene que seguir recurriendo a los métodos de enseñanza tradicionales; pues, porque tradicionales son los horarios, la distribución cada vez más atomizante de las materias y contenidos, la distribución del tiempo, de modo que cubra el salario del mes de los docentes, etc., etc.Se ven edificios escolares muy nuevos; pero, que no se ajustan a normas pedagógicas; por lo que no pasan de ser nuevas carceletas, unas veces donde se asfixian los alumnos por falta de aire necesario y otras, largas salas de cuatro líneas y de 10 o 12 filas, donde los alumnos de las filas de atrás no alcanzan a ver el pizarrón o ni escuchan al maestro en sus exposiciones magistrales, tampoco alcanzan a ver los audiovisuales que se proyectan; ni que decir, de la música y ruidos molestosos que están presentes en la institución y que no dejan atender las clases.¿Cómo se puede esperar mejor rendimiento educativo?, si las condiciones no están dadas, sino para continuar con la educación tradicional, de copiar, dictar, escuchar, explicar o hacer los famosos trabajos de grupo que no siempre se realizan en grupo, sino que se encargan de hacerlos alguien, inclusive personas ajenas al grupo.Mientras sigamos aplicando los paradigmas como el prusiano del siglo VXIII u otros de los años treinta del siglo pasado; mal se puede hablar de educación pública de calidad para todas y todos y para toda la vida.Si la educación es un derecho y tarea de todos, somos todos a la cabeza del Estado, que debemos priorizar la educación de calidad, para lograr el propósito el ODS4 y los 17 ODS 2015 de la ONU, E2030, de la que Bolivia es parte integrante.


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