La educación, un bien público

Para que la educación sea pública debería ser igual para todos. En Bolivia lo que tenemos no es educación pública, es educación fiscal, la que paga el Estado para el funcionamiento de un sector de escuelas y universidades que existen en el sistema y además, hay educación de convenio y...

Para que la educación sea pública debería ser igual para todos. En Bolivia lo que tenemos no es educación pública, es educación fiscal, la que paga el Estado para el funcionamiento de un sector de escuelas y universidades que existen en el sistema y además, hay educación de convenio y educación privada.Educación privada es la que paga quien quiere o puede; por lo que tendríamos una educación para ricos, otra para medios pobres y una para pobres, pobres.Existen países en el mundo donde sí, la educación es un bien público; es decir que la educación es pública, por ser única y consiguientemente igual para todos. Existen países en el mundo, muy poquitos por cierto, donde el hijo del vendedor de pescado va a la misma escuela donde va el hijo del presidente de la república.En nuestro país no sucede o sucedió esto y hay educación para todo bolsillo y para todo nivel, inclusive, de la jerarquía de miembros del Gobierno. El hij@ de un presidente, por ejemplo, estudia en los mejores colegios o universidades del exterior, para mantener la jerarquía.Es en la educación donde se inicia la desigualdad y existen gobiernos que se dicen luchar por la igualdad y, ¿cómo se puede comprender esto si no se lo hace con el primer derecho del ser humano, como es el derecho a la educación, después del derecho a la vida?En nuestro país existen varias clases de educación, tantas clases de educación como clases sociales o estratos y por lo tanto seamos sinceros y no mintamos con tanto descaro; en nuestro país nadie hasta ahora, como gobierno, hizo lo que se debía hacer por la verdadera igualdad del ser humano. Igualdad que comienza con la igualdad de derecho a una igual educación.Como vamos, puedo asegurar que nunca habrá igualdad; más cuando la igualdad hay que trabajarla, hay que construirla y no simplemente decretarla, si en verdad queremos un país o una sociedad de iguales.Sin duda que el instrumento que hace iguales a las personas, es la educación: iguales en conocimientos, iguales en capacidad, iguales al ejercer sus deberes y derechos, iguales en conciencia cívica y patriótica; como dice Martí: “Ser educado es la mejor forma de ser libre”, lo que está demostrado en aquellos que nos sonrió la oportunidad de educarnos y pudimos echar para adelante trabajando por nuestro sustento y produciendo excedentes, teniendo bienestar, buena salud y confort.Por eso creo que es una grosería, darle circo al pueblo, cuando hay que darles educación; cuya resultante será: trabajo, salud, progreso y claro que igualdad sostenible; es decir para toda la vida. No les regalemos el presente robándoles el futuro.A mayor nivel de educación hay mayor capacidad de desempeño en el trabajo, mayor producción y mayor riqueza para el individuo y para el país; mejor calidad de vida en familia y en sociedad.Los maestros no debemos doblar las rodillas y acomodarnos a los designios de las capas gobernantes, que utilizan la pobreza del pueblo para justificar, disqué, su “vocación de servicio” (entre comillas), para lograr ser ricos y morir muy satisfechos como grandes - como ricos.


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