Tumpa Pire La Ley de Transferencia del 1%: ¿Quién traiciona a quién?
Esta norma dispone la transferencia del 20% de los recursos económicos provenientes del 45% de las regalías hidrocarburíferas de la Provincia Gran Chaco del Departamento de Tarija, a los municipios de la provincia, para ser utilizados exclusivamente en proyectos de salud (10%) y educación...
Esta norma dispone la transferencia del 20% de los recursos económicos provenientes del 45% de las regalías hidrocarburíferas de la Provincia Gran Chaco del Departamento de Tarija, a los municipios de la provincia, para ser utilizados exclusivamente en proyectos de salud (10%) y educación (10%). En su Artículo 5°, de yapita, se establece que se asignará de forma permanente y continua el 45% del monto total recibido por concepto del 11% de regalías petroleras. Tampoco es ocioso recordar que durante esta asignación del 45%, la misma que no se basa en la producción de la provincia sino en el TOTAL DEPARTAMENTAL, un antiguo conocido de Cardozo, Mario Cossío, presidía la Cámara de Diputados y su nuevo amigo y socio político, Adrián Oliva, era Viceministro de Gobierno del espurio régimen de Carlos Mesa Gisbert!De manera que, a partir de entonces, cada uno de estos municipios, percibe un 9% del TOTAL de regalías petroleras (45%x20%), las que, al distribuirse de manera igualitaria, dispone a su vez que los municipios de Yacuiba, Villa Montes y Caraparí reciban, cada uno de ellos, un 3% del total departamental anual percibido por concepto de regalías hidrocarburiferas (9%/3).En otro momento se analizará el impacto concreto de esta norma, que viene aplicándose por 12 años consecutivos!Lo que ahora nos confunde es la retórica virulenta de los promotores de aquella norma —Cardozo, Oliva, Cossío—, al referirse a la recientemente aprobada Ley Departamental que, en absoluta correspondencia con la Ley 3038 —aunque con un porcentaje 3 veces menor por municipio!— establece la transferencia del 1% de las regalías hidrocarburíferas a cada uno de los municipios no chaqueños. De repente, lo que el 2005 se justificaba como ejemplo de “chaqueñidad” y descentralización, ahora se intenta presentar como “traición a Tarija” siguiendo la conocida estrategia de “traidorear” a toda oposición, seguida por las elites dominantes criollas desde la nefasta y corrupta gestión Cossío-Oliva (2006-2010), para no mencionar las violentas movilizaciones de empleados públicos y viejos militantes del odio que, con rasgos fascistoides y racistas, se dieron frente a la Asamblea Legislativa Departamental.Una vez comentadas las similitudes entre la Ley 3038 y la actual norma, vale la pena discutir algunas diferencias. Mientras los destinos de los recursos transferidos bajo la Ley 3038 son exclusivamente salud y educación, en la nueva norma se los destina al financiamiento de convenios intergubernativos con el nivel central del Estado y otras ETA (incluidas la propia Gobernación) para proyectos de inversión concurrente en Servicios Básicos, salud, educación, sector productivo y turismo. Es decir, para apalancar recursos a ser utilizados en un abanico sustancialmente mayor de posibilidades, algo que podría ser incorporado en la 3038.Producto del deterioro evidente de la confianza inter institucional y de la machacona propaganda oficial, descalificadora e insultante para las gestiones municipales, especialmente en las provincias, la nueva Ley incorpora la autorización al Ministerio de Economía y Finanzas Públicas de un mecanismo de Débito Automático, a partir del 7mo día calendario de cada mes, en caso de incumplimiento del GAD. Este extremo no se registra en la Ley 3038.Sin duda, el más polémico, resulta ser el Art 7 (Débito Automático), en el cual se obliga al Órgano Ejecutivo a cumplir sus compromisos en relación a los Convenios Intergubernativos y/o Interinstitucionales vigentes que involucran a esos 8 municipios. Al haber Oliva suspendido indefinida y unilateralmente los pagos de planillas a proyectos en plena ejecución, —sin otra razón que el criterio sesgado y articulado por consignas inescrupulosas en contra del MAS, como si los mismos hubieran sido sólo expresión del “despilfarro” impulsado por Evo Morales—, se ha llevado a Tarija, de una crisis transitoria de iliquidez, producto del colapso de los precios del petróleo, a una situación de recesión inminente y de quiebra de decenas de empresas tarijeñas que ya están arrojando a los brazos fríos del desempleo a miles de trabajadores. La actual gestión, admitiendo que su posicionamiento inicial, absurdo, en relación a los fideicomisos ofertados oportunamente por el gobierno nacional y en relación a la necesidad y posibilidades de acceso a créditos, incluso de la Banca Privada, sugeridos por la gestión del MAS ya en septiembre de 2014 —razón por la cual incluso se planteó la licitación pública internacional llave en mano y con financiamiento del proponente de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales— se ha constituido en un bumerang contra la propia gestión, hoy se rasga las vestiduras cuando le son devueltos los trámites de inicio de registro de operaciones de crédito público, desde el VIPFE, por estar plagados de inconsistencias y datos falsos.Al mismo tiempo que ruega al Gobierno que le autorice el endeudamiento que debería haber contraído hace casi 2 años atrás, el Gobernador insiste en los medios de prensa en que Evo y el MAS sólo odian a Tarija e “incitan” incansablemente al “conflicto institucional”. Quo Vadis?


