La educación a trasluz del concepto de sistema

El proceso vendría a ser cuánto se hace o se tenga que hacer con los insumos, cómo utilizarlos, con quién, en qué dosis, cuándo y para qué y cuyos principales actores son las autoridades del sistema o institución, los profesores, el personal administrativo, los padres de familia, los...

El proceso vendría a ser cuánto se hace o se tenga que hacer con los insumos, cómo utilizarlos, con quién, en qué dosis, cuándo y para qué y cuyos principales actores son las autoridades del sistema o institución, los profesores, el personal administrativo, los padres de familia, los mismos alumnos y el clima o ambiente natural; es decir, con qué calidad intervienen y se teje el quehacer educativo.El producto serían los resultados del ensamblaje entre insumos y proceso. En un sistema se determina el logro de un producto ideal, lo cual en todo sistema no es posible como resultado; de modo que se tiene siempre un producto real; lo que se logra; mismo que puede ser plenamente aceptable, poco aceptable o inaceptable - malo.Se dice que cuando son buenas las uvas, buenas serán las pasas o que si el jardín está bello se debe al jardinero, y, en educación tenemos que admitir que si son buenos los insumos y bueno el proceso, bueno será el producto; o al contrario: si son malos los insumos y malo el proceso, invariablemente, será malo el producto.Por lo tanto, en educación no es cosa que se tenga una infraestructura de calidad y ya se tendrá, subsecuentemente, un proceso de calidad y finalmente un producto de calidad.Por eso es importante ver el sistema educativo, sea en el macro, en el meso o en el micro nivel (sistema nacional, sistema departamental o distrital y unidad educativa o curso), como un todo, velando porque cada una de las partes del sistema sea de muy buena calidad para tener resultados también de muy buena calidad.Tenemos que admitir que la calidad educativa, es un problema estructural y mientras no se le dé este tratamiento, todos los barnices, auto denominaciones, auto calificaciones y palabrejas caerán en saco roto.En el sistema educativo, como en cualquier sistema, no se puede esperar milagros y por eso, para superar la crisis que nos agobia, no es suficiente un cambio homeostático o un cambio incrementalista; hay que realizar un cambio neomobilístico o cambio total, si creemos aún que la ciencia es la base del progreso, lo que nos induce a conceptuar educación y ciencia son sinónimos.Está claro entonces que para tener una educación de calidad pública, para todos y para toda la vida, no sólo es necesario una buena ley o un buen maestro aunque mal pagado, o una buena infraestructura o un buen proceso, simplemente, sino que es necesario que sea todo de calidad y excelencia y para ello, se debe realizar un cambio estructural  e integral de todo el sistema educativo actual, lo cual incluye cambio de mentalidad, métodos,  leyes y adecuaciones en la infraestructura.


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