La agenda de octubre de 2003

nacionalización e industrialización de los hidrocarburos y los recursos naturales, ruptura con el orden político-institucional neoliberal y conservador, antiimperialismo y protagonismo de los movimientos populares orientados a llevar adelante un proceso de liberación nacional.Por eso, aquella...

nacionalización e industrialización de los hidrocarburos y los recursos naturales, ruptura con el orden político-institucional neoliberal y conservador, antiimperialismo y protagonismo de los movimientos populares orientados a llevar adelante un proceso de liberación nacional.Por eso, aquella afirmación recriminatoria que señala que la acción colectiva de los movimientos sociales es hoy igual que en 2003 es un reconocimiento de que aún está vigente la fuerza del pueblo frente a los intentos de iniciar una restauración neoliberal o de frenar los avances conseguidos hasta la fecha, tomando en cuenta que tanto el Pacto de Unidad (campesinos, mujeres campesinas, colonizadores e indígenas de oriente y occidente del país), como la Coordinadora Nacional por el Cambio (Conalcam) que incluye a los sindicatos, a la Central Obrera Boliviana (COB) y a las fuerzas vecinales tienen una presencia sustantiva en el país.De esta fuerza social y de su poder conocieron Hormando Vaca Diez (senador del MIR y Presidente de la Cámara de Senadores en 2003), Mario Cossio (diputado del MNR y Presidente de la Cámara de Diputados en 2003), Carlos Mesa (Vicepresidente de Gonzalo Sánchez de Lozada en 2002 y Presidente interino en 2003), Eduardo Rodríguez (Presidente de la Corte Suprema de Justicia y Presidente interino en 2005) y el sistema partidos tradicionales, conservadores y neoliberales, los que fueron cercados y expulsados en octubre de 2003 acatando la decisión soberana del pueblo en las calles.Y, por supuesto, lo sabe muy bien Evo Morales (Presidente del Estado Plurinacional desde 2006) pues él es creación y líder de los movimientos sociales que han lanzado adelante el Proceso de Cambio en Bolivia.En relación a las dos rupturas históricas desde 1825, año de la independencia, se encuentran: primero la Revolución Nacional de 1952 que llevó adelante reformas profundas como la Reforma Agraria, el Voto Universal y la Nacionalización de las Minas con el cogobierno COB-MNR a partir de la derrota de la oligarquía minero-terrateniente; y segundo la Rebelión Popular de Octubre de 2003 que abrió un nuevo cauce de reformas nacionalistas y antiimperialistas enfrentando a las fuerzas neoliberales y al poder internacional del gobierno de Washington.La Rebelión de octubre tuvo como corolario democrático el triunfo electoral de Morales en diciembre de 2005 y en sucesivas elecciones en 2009 y 2014, aunque tuvo que enfrentar un conato de guerra civil y enfrentamiento armado con fuerzas separatistas del oriente boliviano en 2008, situación que lo obligó a expulsar al embajador de Estados Unidos, Phillip Golberg y derrotar militarmente a los alzados.En el contexto regional, el proceso boliviano se sintió acompañado solidariamente por gobiernos populares en los países de la región, tales los casos de Hugo Chávez en Venezuela, Lula Da Silva en Brasil, Fidel Castro en Cuba, Néstor Kirchner en Argentina, Rafael Correa en Ecuador, Daniel Ortega en Nicaragua y José Mujica en Uruguay, los que formaron un bloque defensivo con la formación de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), como proyectos de integración y unidad de América latina y el Caribe.Sin embargo en los dos últimos años las fuerzas conservadoras y neoliberales han avanzado con elecciones en Argentina o con golpe de Estado en Brasil, lo que provoca una situación de incertidumbre y desaceleración de los procesos reformistas en la región. *Sociólogo boliviano y docente de la UMSA. Escribe en publicaciones de Bolivia y América Latina.


Artículos Recientes
No reacciones desde la herida
No reacciones desde la herida
Tema del día
Tema del día
Decadencia del poder
Decadencia del poder