Un impulso a la paz

“El premio debe ser visto como un homenaje al pueblo colombiano que, a pesar de todos los abusos sufridos, no ha perdido la esperanza de lograr una paz justa y a todas las partes que han contribuido a este proceso de paz”, señala un comunicado de prensa distribuido desde Oslo.El Comité hace...

“El premio debe ser visto como un homenaje al pueblo colombiano que, a pesar de todos los abusos sufridos, no ha perdido la esperanza de lograr una paz justa y a todas las partes que han contribuido a este proceso de paz”, señala un comunicado de prensa distribuido desde Oslo.El Comité hace un recuento del conflicto armado colombiano y destaca que Santos fue quien “inició las negociaciones que han culminado en el acuerdo de paz entre el gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC” y agrega que ha hecho un esfuerzo constante para mantener el proceso.Asegura que aun sabiendo que el acuerdo era controversial, les entregó a los votantes colombianos la posibilidad de expresar su opinión en las urnas mediante un plebiscito, en el que el resultado no fue el que Santos esperaba, pues de 13 millones de votantes, de 35 millones que estaban habilitados, poco más de la mitad le dijeron No a los acuerdos de paz.  Sin embargo, el Comité Noruego aclara que la victoria del No en las urnas no necesariamente significa que el proceso de paz esté muerto, sostiene que el plebiscito no significaba un voto a favor o en contra de la paz, y explica que quienes votaron en contra no rechazaban el deseo de culminar una guerra, sino el acuerdo de paz en concreto. Aplaude que frente al resultado del plebiscito, el presidente Santos esté invitando a todas las partes a participar en un pacto nacional para no dejar morir lo avanzado en La Habana, destaca que “incluso quienes se oponían al acuerdo de paz le han dado la bienvenida a ese diálogo” y espera todas las partes asuman su responsabilidad histórica y participen constructivamente.Ahora bien, ¿por qué es trascendente que el presidente colombiano haya sido galardonado con el Premio Nobel de la Paz de este año?Porque estimula a todos aquellos que están tratando de lograr la paz, la reconciliación y la justicia en Colombia, y el premio Nobel de la Paz le da a Santos la fuerza necesaria para que no desmaye y triunfe en esa difícil tarea.Y es doblemente estimulante porque 24 horas antes de que se conociese el nombre del galardonado, Santos no aparecía en la lista de favoritos en una lista de 376 candidatos, de los que 228 eran individuos y 148 organizaciones.Además, como destaca el periódico Semana, los resultados adversos del plebiscito hacían más viables otras candidaturas, como la de los cascos blancos de Siria, los rescatistas que diariamente salvan vidas en el mar Mediterráneo y el papa Francisco por sus iniciativas de paz, entre otros.Pero el Premio Nobel de la Paz de este 2016 no fue un premio a una realidad, sino a un esfuerzo. Es decir, el galardón rescató una posibilidad que solo un día antes parecía irremediablemente perdida: el de llegar a un acuerdo de paz con las FARC, pese a la polarización interna. Los últimos días de Santos han sido como una montaña rusa, ya que para cualquier presidente perder un plebiscito es la derrota más dura que se pueda imaginar, como para cualquier estadista un premio Nobel es el reconocimiento más alto que pueda concebir, y el mandatario colombiano pasó de uno al otro extremo en menos de una semana. Además, como un gesto de su compromiso con la paz, Santos decidió donar a las víctimas del conflicto armado –para la reparación de daños– 8 millones de coronas suecas (925.000 dólares), la recompensa monetaria que acompaña al galardón con el que fue honrado.En ese contexto, es muy posible que la guerra no siga marcando los límites de la disputa política y las perspectivas de la democracia colombiana, sino que el respaldo del Premio Nobel de la Paz reimpulse el proceso de paz y termine con la guerra civil más larga en tiempos modernos, el único conflicto armado que permanece en el continente americano.


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