Salvar el Poopó
Con estas dramáticas palabras, el dirigente campesino Valerio Rojas describió en diciembre de 2015 el presente del lago Poopó, que con el paso de los años comenzó a perder agua hasta quedar seco.Este lago de agua salada, ubicado en pleno altiplano en el departamento de Oruro, tenía una...
Con estas dramáticas palabras, el dirigente campesino Valerio Rojas describió en diciembre de 2015 el presente del lago Poopó, que con el paso de los años comenzó a perder agua hasta quedar seco.Este lago de agua salada, ubicado en pleno altiplano en el departamento de Oruro, tenía una extensión de 2.337 kilómetros cuadrados y más de tres metros de profundidad como promedio. Según los expertos, la falta de lluvias, la sobreexplotación humana del recurso hídrico y el calentamiento global serían las causas directas de la catástrofe medioambiental que comentamos.A fines de 2015, el viceministro de Recursos Hídricos y Riego, Carlos Ortuñez, y el gobernador de Oruro, Víctor Hugo Vásquez, anunciaron una primera inversión de 3,25 millones de dólares en ayuda humanitaria y para encarar un trabajo técnico sobre el caudal de las aguas que llegan al lago Poopó.Y este miércoles, Vásquez confirmó que comenzó el dragado para canalizar las aguas del lago Uru Uru hacia el Poopó y aprovechar la próxima época de lluvias para reabastecer del líquido al segundo lago más grande de Bolivia después del Titicaca.“En época de lluvias, con el canal de desagüe hacia el Poopó, se evitará que el lago Uru Uru se inunde, como ocurrió en anteriores años, pero al mismo tiempo será una alternativa contra la sequía”, indicó el gobernador.No obstante, el dragado es sólo una medida paliativa, mientras se espera la ejecución ¬–en el corto (5 años), mediano (10 años) y largo plazo (20 años)– de un Plan Director de la Cuenca Poopó que demandará una inversión de 897 millones de bolivianos (118 millones de dólares).El plan fue elaborado hace dos años, en coordinación con la Gobernación de Oruro, el Ministerio de Medio Ambiente y Agua, y la cooperación de la Unión Europea. Ahora bien, ¿por qué se secó el lago Poopó? ¿Qué factores incidieron para que ocurra semejante catástrofe medioambiental?Según el experto en hidráulica, Ramiro Pillco Zolá, la contribución del río Desaguadero al lago Poopó alcanzaba a un 65%, las lluvias un 25% y los 22 ríos regionales y efímeros el 10%; pero todo esto cambió. “El cambio brusco del régimen hídrico del lago se debe a la extracción excesiva de agua que se realiza desde la parte superior del sistema”, dijo citado por el diario El Deber.En base a datos de la estación hidrométrica de Chuquiñuna, la comparación entre dos períodos sucesivos: de 1965 a 1990 y de 1991 a 2008 constató una reducción del caudal promedio mensual de las aguas del Poopó en un 48%.Y aguas arriba, en Ulloma, se detectó que se contrajo el caudal en 50%, el aporte del río Mauri se redujo en 32%, y la contribución de las aguas del lago Titicaca en un 64%. Además, el 2015 fue el año más caluroso desde que se comenzó a llevar registro a fines del siglo 19, y el agua se evapora más rápido.Sin embargo, en criterio del secretario ejecutivo de Conservación Internacional, Eduardo Forno, el factor principal para la pérdida de las aguas del lago Poopó “son los proyectos de riego y los se están construyendo en el río Desaguadero”.La catástrofe del Poopó era previsible y tiene un fuerte impacto ecológico, económico, social y político, porque implica la destrucción de todo un ecosistema, la pérdida de centenares de especies de fauna y flora, el éxodo de las comunidades que subsistían del lago y la falta de acciones efectivas para enfrentar la sequía.Según expertos en conservación, unas 200 especies de aves, peces, mamíferos, reptiles, además de gran variedad de plantas, desaparecieron con la sequía del Poopó. El ornitólogo Carlos Capriles, citado por La Razón, dijo que entre las aves que se vieron forzadas a abandonar el lugar había tres especies de flamencos en peligro de extinción.Otros activistas ambientales añaden que numerosos mamíferos, reptiles y anfibios quedaron sin hábitat y alimento con la transformación del lago en prácticamente un desierto. Pero la peor parte se la llevaron los peces, pues no pudieron migrar como los otros animales.En ese contexto, el Gobierno boliviano y la Gobernación de Oruro enfrentan un colosal desafío: lograr que el Plan Director de la Cuenca Poopó tenga éxito. Mientras tanto, el segundo lago más grande de Bolivia seguirá pareciendo un desierto.


