No bajar la guardia

“Esta fecha marca un hito histórico. ¡Adiós al sarampión en la región americana!”, celebró la presidenta de la OPS, Carissa Etienne –citada por la agencia France Prees–, en una ceremonia realizada en Washington, ciudad sede de esa entidad panamericana.Etienne agregó que se trata de...

“Esta fecha marca un hito histórico. ¡Adiós al sarampión en la región americana!”, celebró la presidenta de la OPS, Carissa Etienne –citada por la agencia France Prees–, en una ceremonia realizada en Washington, ciudad sede de esa entidad panamericana.Etienne agregó que se trata de “una de las enfermedades más infecciosas conocidas en la humanidad y una de las principales asesinas entre las enfermedades que son prevenibles con (el suministro de) vacunas”.Antes de la década de los noventa, el sarampión causaba 2.6 muertes mundiales al año, es decir, un promedio diario de 7.123 víctimas mortales, por lo que su erradicación representa un logro verdaderamente histórico para la humanidad.El sarampión es una enfermedad infecciosa eruptiva –como la rubeola o la varicela– bastante frecuente, especialmente en los niños, y es causada por el paramixovirus del género morbillivirus. Los niños pequeños no vacunados corren mayor riesgo de contraer el sarampión y sus complicaciones, entre ellas la muerte. También las mujeres embarazadas que no se vacunaron es otro grupo de riesgo, aunque puede infectarse cualquier persona que no esté inmunizada, que no haya sido vacunada y no haya sufrido la enfermedad.Se manifiesta por típicas manchas en la piel de color rojo, con fiebre y un estado general debilitado del paciente. En algunos casos de complicaciones, el sarampión causa la inflamación en los pulmones y el cerebro, por lo que amenaza la vida del infectado.El período de incubación del sarampión usualmente dura entre cuatro y 12 días, y durante los cuales no se presentan síntomas, aunque las personas infectadas permanecen contagiosas desde la aparición de los primeros síntomas hasta tres o cinco días después de la aparición del sarpullido.No existe una terapia específica para su tratamiento, pero es posible prevenir ese mal mediante la administración de la vacuna contra el sarampión. La vacuna triple vírica (también conocida como SPR) ha reducido el número de infecciones en el pasado.La decisión de iniciar los esfuerzos para erradicar el sarampión de América data de 1994, por lo que sin el compromiso militante de los países de Norte, Centro y Suramérica no hubiera sido posible coronar con el éxito la prolongada campaña.El sarampión es la quinta enfermedad prevenible por vacunación que es eliminada del continente americano, siendo que la última fue la rubéola congénita en 2015, la rubéola endémica, también en 2015; la poliomielitis en 1994 y la viruela en 1971.En nuestro país, luego de intensas campañas de prevención, mediante el suministro de vacunas, se dejó de reportar casos de sarampión desde 2002 cuando una niña de ocho años falleciera en la población de Achacachi (La Paz) víctima de ese mal. Y tras diez años de silencio epidemiológico la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró a Bolivia libre de ese mal en 2012.La OMS también declaró a Bolivia territorio libre de viruela, poliomielitis y rubéola, como consecuencia de al menos una veintena de movilizaciones de vacunación exitosas efectuadas desde 1972.La eliminación de esas cuatro enfermedades infecciosas fue el resultado de un arduo trabajo de largo aliento y con campañas masivas de vacunación en las que se inmunizó a toda la población, sin importar la edad, la región ni la condición social. Ahora bien, una vez que se alcanzó el objetivo de eliminar el sarampión, corresponde que Bolivia y los demás países de América fortalezcan la vigilancia epidemiológica,  mantengan estructuras de atención de salud que impidan que las enfermedades erradicadas vuelvan a aparecer entre la población y refuercen la vacunación a menores de cinco años.Además, se debe implementar estrategias epidemiológicas que conciencien sobre la obligación de notificar a las autoridades de salud y aislar los casos sospechosos y confirmados de sarampión, y vacunar a quienes se hayan expuesto.Por lo mismo, no debemos dejar de promover las campañas de vacunación y la adquisición de biológicos de última generación para inmunizar a la población. Es decir, no bajar la guardia es la mejor medida de prevención.


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