35 años sin Marcelo
Se privó la vida a un intelectual poseedor de una excelsa oratoria que la puso siempre de relieve y que llegó a lo más hondo de quienes tuvimos el privilegio de escucharle, conocerlo y aprender de él.Quiroga Santa Cruz representó uno de los liderazgos más lúcidos y honestos de la política...
Se privó la vida a un intelectual poseedor de una excelsa oratoria que la puso siempre de relieve y que llegó a lo más hondo de quienes tuvimos el privilegio de escucharle, conocerlo y aprender de él.Quiroga Santa Cruz representó uno de los liderazgos más lúcidos y honestos de la política boliviana de la segunda mitad de siglo. Su excepcional inteligencia y sus notables dotes de palabra elocuente se combinaron con una particular mística que lo convirtió en uno de los símbolos más sobresalientes de la humanidad e intelecto bolivianos.Su entrega política estuvo a la par con su pasión por la literatura y el arte. Fundó y dirigió el semanario Pro Arte, el periódico El Sol, y la revista Guión, dedicada a la crítica cinematográfica y teatral.Entre las 100 obras capitales de la literatura boliviana sobresale su novela Los deshabitados. Esta narración —sin acción alguna y referida solo a lo que sucede en la conciencia de los personajes, sin descripciones de paisajes ni ambientes, pero atenta a los problemas y el destino del hombre sobre la tierra— ganó un premio de convocatoria internacional.El verbo de Quiroga Santa Cruz, producto de la retórica, se impuso como una voz que emitía frases y mensajes hilados con vehemencia en el tono, capaces de cautivar auditorios y cuando no masas. Su elegante oratoria apareció en las tribunas, donde fue acogido por los aplausos entusiastas de grandes multitudes.Es importante recordar que en 1977 Quiroga Santa Cruz retornó clandestinamente a Bolivia, para reasumir la conducción del Partido Socialista, que había permanecido proscrito durante el régimen banzerista, y que adoptó la denominación de Partido Socialista-1 (PS-1). Fue candidato a la presidencia de la República en las elecciones de 1978 (obtuvo el 0,7% de los votos), así como también en las de 1979 (4,82%) y de 1980 (8,71%, cuarto lugar).Como diputado en la legislatura de 1979, impulsó un juicio de responsabilidades contra Hugo Banzer por los delitos cometidos durante siete años de dictadura, en medio de una lúcida capacidad analítica y crítica. Consecuente con sus ideas, sin desmayar sus propósitos, no influyó en nada saber que arriesgaba su vida al defender la Justicia e iniciar un juicio de responsabilidades, iniciativa que evidentemente marcó el comienzo de una resistencia que finalmente silenció esa voz de “los que no tienen voz” en una fecha aciaga.Tras el asalto a la sede de la Central Obrera Boliviana (COB) el 17 de julio de 1980, Quiroga Santa Cruz fue herido, torturado y brutalmente asesinado. Su familia nunca pudo recuperar sus restos. Murió a los 49 años de edad. Los recuerdos en torno a su obra política y literaria son verdaderos homenajes de quienes quedamos en el sinuoso y tráfago camino de la vida. 35 años han transcurrido desde entonces, pero sus obras quedarán grabadas para siempre.


