¿Quiénes están en crisis?
Esa crisis por la que se encuentran atravesando gran parte de los países vecinos y muchas economías del mundo no comenzó este año, inició en 2007 y quizás mucho antes, por la falta de regulación al mercado financiero de los Estados Unidos, específicamente el hipotecario; sumado a eso en...
Esa crisis por la que se encuentran atravesando gran parte de los países vecinos y muchas economías del mundo no comenzó este año, inició en 2007 y quizás mucho antes, por la falta de regulación al mercado financiero de los Estados Unidos, específicamente el hipotecario; sumado a eso en los países de la Unión Europea, se vio que muchos de ellos no eran de primer mundo como se pensaba -por lo menos sus datos-, pues al parecer el manejo de sus finanzas estaba sobreestimado y la realidad mostraba un sobreendeudamiento (deudas por encima del 100 por ciento del Producto Bruto Interno –PIB-).Esta situación, entre otras, afectó negativamente el comportamiento de los precios internacionales y a su vez la demanda del dragón asiático (China), situación que trajo consigo una contracción en el crecimiento de las diferentes economías de la región. Los problemas de la contracción se vieron reflejados inicialmente por el lado de los déficits comerciales, sin embargo muchos Gobiernos trataron de revertir el mismo a través de políticas tradicionales como la devaluación y ajustes fiscales (recortes presupuestarios como establecían las medidas de los años 80).En efecto, economías como Brasil recortaron su presupuesto en 17.260 millones de dólares en 2015 y en 5.780 millones de dólares a inicios de esta gestión; de igual manera devaluaron su moneda desde el estallido de la crisis, en 2015 devaluó 48 por ciento, según fuentes oficiales.Con la implementación de estas políticas es prudente preguntar ¿mejoró la economía brasileña? La respuesta es NO. En lugar de mejorar el crecimiento de ese país se astringió aún más. En 2015 el PIB brasileño se contrajo en -3,8 por ciento y se prevé hasta un -4 por ciento para esta gestión. Por su parte, la inflación cerró en 9 por ciento el año pasado y este 2016 se encuentra entre las más altas de la región (consecuencia en parte por la devaluación). Tampoco se observa un mejoramiento en las exportaciones. Otras economías como Ecuador, Uruguay, Argentina, Chile, Paraguay, Colombia y Perú están corriendo con la misma suerte, en 2015 obtuvieron tasas menores a su potencial, entre el 0 por ciento y 3 por ciento.Aunque cada economía tiene sus propias particularidades, los hacedores de política económica muchas veces se circunscriben en libretos y recetas foráneas que no son hechas a su medida por lo que obtienen resultados negativos. En el caso boliviano, se observa que no aplicando las recetas le va mejor.En años de crisis internacional la economía nacional continúa creciendo de manera sostenida. A diferencia de los vecinos, pese al pedido de algunos políticos y empresarios de devaluar la moneda, el peso boliviano se mantiene sólido y la inflación es una de las más bajas de la región. En lo correspondiente al presupuesto, el mismo se enfoca en incrementar la inversión pública, la cual continúa en ascenso y permite, entre otras cosas, tener por tercer año consecutivo el crecimiento más alto de la región. Como dato, en 2015 la economía creció 4,8 por ciento y se prevé que lo hará en alrededor del 5 por ciento para este año.


