¿Tenemos los tarijeños alguna idea de lo que queremos?
En una primera fase se estarían conformando equipos multidisciplinarios del GAD junto a las universidades para, luego, incorporar a otras autoridades departamentales y municipales, concluyendo con la instalación de mesas de diálogo que, en esa última fase, ampliarán la participación a las...
En una primera fase se estarían conformando equipos multidisciplinarios del GAD junto a las universidades para, luego, incorporar a otras autoridades departamentales y municipales, concluyendo con la instalación de mesas de diálogo que, en esa última fase, ampliarán la participación a las organizaciones sociales y pueblo en general.Un nuevo esfuerzo de diálogo departamental resulta siempre positivo y Tarija, contrariamente a criterios expuestos por connotadas personalidades del ámbito político, ha dado muestras importantes de su capacidad para soñar y articular propuestas de largo plazo.El objetivo de este artículo es hacer un repaso histórico de aquellos momentos en que se coincidió en la necesidad de “planificar” nuestro desarrollo ante cambios inminentes y evidentes en los escenarios económicos y sociales.La Prefectura de Tarija recibió, por concepto de regalías, entre 1974 y 1994, un monto aproximado de 120 millones de dólares. Un promedio de 7 millones de dólares /año, que tuvo su mínimo el año 1994, cuando se recibieron 3,6 millones de dólares, los que, sumados a los 5,3 millones de dólares que recibieron los municipios, llegaron a la cifra de ¡8,9 millones de dólares!Esta situación comienza a revertirse a partir del siguiente año, 1995, de la mano de la industria petrolera emergente, para llegar, el año 2000, a los 16,5 millones de dólares. Estábamos, entonces, ante un cambio importante en el escenario de disponibilidad de recursos financieros para el desarrollo departamental. Algunos pronósticos optimistas, elaborados por un entrañable compañero de trabajo, Clodomiro Aparicio, hacían presumir que la renta petrolera para la Prefectura podía llegar en los siguientes años a la “astronómica” cifra de ¡40 millones de dólares!En esas condiciones, el ingeniero Oscar Vargas Molina, entonces Prefecto, concluyó que había que consultar al pueblo tarijeño qué íbamos a hacer con “tanta plata” y encomendó la realización de Mesas Departamentales de Concertación con amplia participación ciudadana, para averiguarlo.Se organizaron, entre el 20 de enero de 2001 y el 3 de febrero de 2002, cuatro Mesas Departamentales, de las cuales se extrajeron importantes conclusiones. Entre los participantes y organizadores podemos encontrar a técnicos que, tanto en la gestión de don Lino Condori, como en la actual gestión, ejercieron y ejercen como secretarios departamentales. En esa oportunidad se plantearon con claridad importantes objetivos estratégicos y políticas públicas, sin embargo, por razones de espacio, nos limitaremos a comentar la “visión de futuro” concertada, es decir, el “sueño” que dicen que no tenemos:“Departamento con alto desarrollo humano, integrador e integrado, productivo y competitivo, en base al aprovechamiento sostenible de sus recursos naturales, con instituciones eficientes y transparentes, en el marco de una sociedad democrática, equitativa, segura, solidaria y respetuosa de sus valores culturales”. Sin duda una aspiración que tiene hoy, todavía, una gran vigencia.Los documentos de conclusiones aprobados en este importante evento dieron base al PDDES 2005-2009, aprobado y puesto en vigencia en la gestión del Ing. Adel Cortéz Maire. La visión de futuro contenida en este Plan es básicamente la misma que la aprobada en las Mesas de Concertación. Es importante destacar la calidad técnica y la visión de este documento, en cuya elaboración participaron, entre otros, el actual presidente cívico Julio Pizarro y el arquitecto Milciades Peñaloza, Senador del MAS, por ejemplo. El año 2009 debería haberse concertado un nuevo Plan de Desarrollo, para el periodo 2010-2014, sin embargo las tensiones no resueltas y la permanente confrontación política que marcó el periodo de la aprobación de los Estatutos de Autonomía, por un lado, y de la nueva CPE por otro, inviabilizaron esta posibilidad. En realidad, entre el 2005 y el 2010, el dialogo departamental iniciado con Vargas, que había implicado incluso una alta nota en los índices de desarrollo humano aprobados por el PNUD, estuvo completamente ausente.Los ingresos departamentales, sin embargo, se habían incrementado en un orden de magnitud, en relación a los pronósticos de Aparicio a inicios de la década, alentando nuevas tensiones departamentales, e incluso afanes secesionistas en la provincia tarijeña del Gran Chaco y otras provincias del Chaco boliviano productor de hidrocarburos.Le tocaría al Gobernador campesino, Lino Condori, retomar este proceso de diálogo y concertación departamental a partir del primer año de su gestión interina. El año 2011 se emite el Decreto Ejecutivo No 05/2011, determinando elaborar el nuevo PDDES para el periodo 2012 – 2016, como también convocar a los diferentes actores del departamento para conformar el Comité́ Impulsor de Planificación, denominado “COMITÉ ESTRATÉGICO DE PLANIFICACIÓN” conformado por: Gobernación del Departamento, Asamblea Departamental, Asamblea Regional del Gran Chaco, Brigada Parlamentaria, Federación Departamental de Mujeres Bartolina Sisa, Representante de Autonomía Departamental, Federación Sindical Única de Comunidades Campesinas, Organización Indígena, Originario Campesino, Asociación de Municipios de Tarija, CADEPIA, Cámara Integradora de Organizaciones Campesinas, Federación de Gremiales, Central Obrera Departamental, Universidad Autónoma Juan Misael Saracho y el Comité́ Defensor del Chaco, posteriormente y a solicitud expresa, se adhieren a este Comité́ la Asociación de Ejecutivos Seccionales y los Comités de Desarrollo de todo el Departamento, con el propósito de acompañar, garantizar, transparentar, facilitar y apoyar la validación y la implementación del nuevo Plan Departamental.El documento emergente de este proceso participativo fue aprobado mediante dictamen técnico favorable del Ministerio de Planificación del Desarrollo, el 5 de Junio de 2012, poniéndose así en vigencia plena hasta este año 2016.La nueva visión de futuro, concertada once años después de las Mesas del 2001, mantiene, con el lenguaje del proceso de cambio, las viejas aspiraciones y sueños tarijeños: “tierra para el vivir bien”; alto desarrollo humano; equidad en la distribución de la riqueza; productividad y competitividad en lo agrícola, industrial, energético y turístico; soberanía alimentaria; armonía con la naturaleza, etc. Tal vez los únicos componentes nuevos, incorporados el 2011, serían los conceptos del reconocimiento explícito a las “autonomías plenas y diversas” al interior del departamento y a los derechos de los pueblos indígenas. Pero Condori también aportó adicionalmente con: el Plan Departamental del Agua, único en Bolivia; el Plan Departamental de Desarrollo Productivo, trabajado junto al PNUD; el Plan de Mejoras Institucionales, elaborado junto al RMISP; la Cumbre Vial Departamental en Entre Ríos, base del Plan Vial Departamental; la Cumbre Energética en Caraparí; la Cumbre del Agua, etc. Un gran aporte, sin duda, para la concepción precisa de nuestra realidad y bases sólidas para el éxito del Plan a elaborarse en esta gestión.


