Los “papeles de Panamá”
El periódico alemán Süddeutsche Zeitung recibió, de fuentes desconocidas, los 11,5 millones de archivos (2,6 terabytes de datos) y los compartió con el ICIJ y más de 100 otros medios asociados, para un lanzamiento preliminar de lo que fueron casi 40...
El periódico alemán Süddeutsche Zeitung recibió, de fuentes desconocidas, los 11,5 millones de archivos (2,6 terabytes de datos) y los compartió con el ICIJ y más de 100 otros medios asociados, para un lanzamiento preliminar de lo que fueron casi 40 años de datos recolectados desde 1977 hasta finales del 2015. La firma panameña había trabajado con más de 14 mil bancos, bufetes de abogados, y otros intermediarios con el propósito de crear compañías, fundaciones y fideicomisos para sus clientes en casi todos los países del planeta. Estas entidades, no todas ilegales, tenían el propósito non-sancto de ocultar o desvincular a los verdaderos dueños de los activos transferidos a dichas entidades, de manera que se puedan cometer, con la impunidad garantizada por el secreto, varios delitos, entre ellos, el lavado de dinero, evasión de impuestos, saqueo de las arcas públicas, ocultar sobornos multimillonarios, financiar actividades terroristas, etc. Los datos revelan que cerca del 80% de los intermediarios operan en solo cinco países: Hong Kong, Inglaterra, Suiza, Estados Unidos y Panamá. Seguramente la “escuela británica” dejó sus huellas en Hong Kong, de lejos el más grande centro de operaciones de intermediación. Los “Papeles de Panamá” contienen información sobre más de 210 mil compañías en 21 jurisdicciones “offshore”, aunque es notoria una disminución sistemática del número de compañías incorporadas a partir del pico registrado el año 2005, con 13.287 incorporaciones, al 2015, donde se registran solamente 4.341. El número total de compañías activas, administradas por Mossack Fonseca, tuvo un pico en 2009, con casi 82 mil compañías activas, disminuyendo a 65 mil el 2015. ¿Cuál es la razón de esta drástica disminución de las actividades de la firma en los últimos 10 años, —las mismas que acaban justamente con esta filtración y el inminente desmantelamiento de las operaciones de Mossack Fonseca—? Seguramente éste será uno de los grandes temas de la investigación en curso. Es probable que, por razones de seguridad, se hayan tomado apresuradamente decisiones que llamaron la atención de los organismos internacionales que luchan contra el lavado de dinero y el terrorismo. Es justamente en estos últimos años, marcados por las campañas constantes contra el terrorismo, por las guerras en Libia, Irak y Siria contra el Estado Islámico y las tensiones crecientes en el mar del sur de la China y la península coreana, que, por ejemplo, Mossack Fonseca, movió a sus clientes en posesión de acciones al portador (bearer shares) desde las Islas Vírgenes británicas a Panamá. La operación más grande tuvo lugar el 2005, seguramente prevenidos desde el interior mismo de los servicios de inteligencia de los países que decían combatir estos delitos, ¡pero que tenían a sus jefes en la lista de clientes de la firma panameña! Entre los países con los intermediarios más activos, para sorpresa de muchos, figura nuestro querido y siempre admirado Uruguay, disputando el sexto puesto con Chipre pero por encima de Singapur o de la mismísima Rusia de Putin, ¡quien, supuestamente, cuenta con algunas viejas amistades entre los clientes de Mossack Fonseca! Estas son algunas de las figuras numéricas y claves que emergen de los documentos filtrados. Sin embargo, no es posible terminar este tema sin mencionar también a las “figuras claves” de la política y del espectáculo que salen a la luz gracias a este episodio, donde otro vecino, Argentina, se pone rápidamente a la cabeza: un ex secretario de Nestor Kirchner, Messi y nada menos que Macri, actual Presidente en ese hermano país, figuran como importantes clientes de la firma panameña. ¿Evadían impuestos? ¿Ocultaban ganancias ilícitas? ¿Lavaban dinero? La mesa está puesta para las especulaciones más atrevidas. En Islandia, por ejemplo, ya se dieron gigantescas manifestaciones ciudadanas para echar del cargo a su Presidente, ¡otro cliente de los panameños! ¿Qué implicaciones tendrá la revelación de los vínculos del ultraderechista Macri con operaciones “offshore”? ¿El Congreso argentino, con una amplia participación del peronismo, dejará pasar este hecho como si no hubiera ocurrido nada? Es poco probable. ¿Y en nuestro país? ¿Quiénes serán los políticos o empresarios asociados a este escándalo? Tendremos que esperar hasta mayo, según los investigadores de la ICIJ, para conocer los detalles.


