Plan de rescate financiero!
Corresponde realizar un análisis objetivo del mismo para así contribuir a devolver al debate político y económico la racionalidad básica que se necesita para salir del estancamiento.A pesar de insistir en la deliberada distorsión de conceptos, cuyo único propósito es desacreditar al MAS y...
Corresponde realizar un análisis objetivo del mismo para así contribuir a devolver al debate político y económico la racionalidad básica que se necesita para salir del estancamiento.A pesar de insistir en la deliberada distorsión de conceptos, cuyo único propósito es desacreditar al MAS y a su presidente, las cifras que el plan contiene son elocuentes.Se intenta confundir, por ejemplo, el concepto de “montos comprometidos en proyectos en ejecución” por el brulote difamatorio: “deuda producto del despilfarro”. Ese supuesto despilfarro, además, se expresaría en el gasto corriente de la gestión 2014 y se afirma que, gracias a su “plan de austeridad”, se redujo el 2015 un 30% de los mismos. Pero, esto no concuerda con los datos oficiales, ¡donde solo se registra una disminución del 2%! Cuando los ingresos caen un 40%, reducir los gastos corrientes apenas en un 2% no parece muy austero que digamos.Se registran en el Plan otros errores de concepto, como incluir entre los “Convenios con el nivel central…” el anillo energético; éste es un proyecto tarijeño, donde simplemente se ha contratado a una empresa estatal para su ejecución. ¡Y estamos hablando de 186 millones de bolivianos!Aterrizando en las cifras, el plan termina confesando que la gestión de Lino dejó proyectos en ejecución que, para ser concluidos, requieren un monto de 3.850 millones de bolivianos. De ese monto, 1.521 millones corresponden a la Región Autónoma del Chaco Tarijeño y 2.329 millones al resto de las provincias y administración central. Si tomamos en cuenta que administración central, en el periodo descentralizador de Condori, sólo manejaba un 5% del total de inversión pública, entonces queda claro que están pendientes de ejecutar unos 200 millones de bolivianos de directa responsabilidad del Gobernador campesino y el resto por ejecutar corresponde a las unidades seccionales y las desconcentradas como el Sedeca. ¿Dónde están entonces los 8.000 millones de “deuda” que repite machaconamente la propaganda oficial?Es acaso merecedor de tantos adjetivos descalificadores el hecho de que una administración, cuyo presupuesto anual ha superado los 5.000 millones de bolivianos, haya comprometido, en su presupuesto plurianual, un total de 6.745 millones, de los cuales haya pagado 2.895 millones y que queden pendientes de ejecutar 3.850 millones?¿De qué “deuda” estamos hablando cuando el propio plan confiesa que, al 31 de diciembre de 2015, el monto total de planillas pendientes de pago suma apenas 52 millones de bolivianos en el Chaco y 411,7 millones en el resto del departamento? Ya escuchamos al Ministro de Economía completar la información en sentido de que, a esa fecha, los saldos de Caja y Bancos en el departamento sumaban algo más de 460 millones!!¿Por qué no pagaron estas planillas? Simplemente lo hicieron para otorgar algo de credibilidad a una falacia electoral, concebida para crear una sensación de crisis y mal manejo por parte del MAS y así llegar, con una sentencia condenatoria al presidente Evo, al Referéndum del 21 de febrero.Y ya que hablamos de recursos inmovilizados en las cuentas de Caja y Bancos, ¿cuál es la razón para que este Plan de Rescate no contemple la utilización de los saldos actuales en Caja y Bancos de la Gobernación, los mismos que, al 29 de febrero de 2016, suman nada menos que 655 millones de bolivianos?En su propuesta concreta, el plan establece la necesidad de las siguientes acciones:1.- “Asignación de 592 millones de bolivianos de recursos propios de la gestión 2016”.- Difícil asignar recursos ajenos-. 2.- “Pagar 516 millones de bolivianos de planillas pendientes de pago usando los anticipos entregados a las empresas”.- Esto puede funcionar, en algunos casos, aunque debe revisarse la normativa y sus efectos ante las contingencias del plan.3.- “Resolver contratos por 412 millones de bolivianos”.- Esto puede implicar una tormenta de procesos judiciales y la obligada “liquidación” llevar a pagar montos importantes por obras no ejecutadas, lo que implica daño económico al Estado y responsabilidad penal.4.- “NOCRES por 206 millones”.- Este es un financiamiento inviable por cuanto las entidades públicas no pueden acumular crédito fiscal ya que no tienen actividades gravadas por el IVA.5.- “Ampliación del Fideicomiso por 1.540 millones de bolivianos”.- Otra propuesta inviable, pues la Ley 742 del 30/9/2015 es muy precisa en relación a la política de financiamiento. Se debería tramitar, en todo caso, una Ley Especial para crear un nuevo Fideicomiso que resuelva la necesidad específica de readecuar las finanzas tarijeñas.6.- “Comprometer recursos propios de la gestión 2017 por 583 millones”.- Sin comentarios.7.- ¿Cómo entender la propuesta de “conciliar cuentas por proyectos camineros que hizo el departamento y que debería haber hecho el Gobierno Central”, cuando licitaron y adjudicaron hace tan poco tiempo el tramo “Puente Jarkas – Piedra Larga” en la red Vial Fundamental, de responsabilidad nacional?8.- En lo que hace a la política interna, se propone, en este plan, un verdadero “Diálogo Departamental” cuyo principal pilar sería “… fortalecer la institucionalidad autonómica”. ¡¡Me imagino la expresión de perplejidad de Entrerrianos y Villamontinos!!Es hora de realizar un gran esfuerzo para concertar ampliamente, y dar así legitimidad, a un plan viable que empiece por cambiar la dinámica estéril y difamatoria que hasta ahora marcó la coyuntura y se concentre en resolver el tema de fondo, en encontrar el “pollo del arroz con pollo”, como dirían mis compañeros en la Isla, que no es otro que encontrar el mecanismo financiero adecuado para transitar de un escenario de altos precios de los hidrocarburos y de ingresos crecientes a un escenario diferente, marcado por el colapso de los precios y el asomo de una recesión global. Todo ello buscando resolver los problemas financieros de TODAS las provincias y sin pretender utilizar el plan para castigar a municipios considerados rebeldes y respondones como Villa Montes o Entre Ríos.


