La mala educación represora

Quiérase o no, seguimos usando un mecanismo de fuerza para educar a los hijos. Es cierto que este no es un parámetro fijo debido a que si hablamos de maneras de educar, hay de todo y sin embargo coincidimos en que la primera educación se forja en la casa.Para Piaget, la maduración, la...

Quiérase o no, seguimos usando un mecanismo de fuerza para educar a los hijos. Es cierto que este no es un parámetro fijo debido a que si hablamos de maneras de educar, hay de todo y sin embargo coincidimos en que la primera educación se forja en la casa.Para Piaget, la maduración, la experiencia, la transmisión social y la educación son el equilibrio supremo del desarrollo mental, la función principal de la inteligencia es comprender e inventar, o de otra manera construir estructuras estructurando lo real a través de la acción de estas estructuras, o, en otras palabras, la inteligencia es una asimilación de lo dado a estructuras de transformaciones, de estructuras de acciones elementales a estructuras que consisten en organizar lo real en acto o en pensamiento, y no simplemente en copiarlos. La nueva educación quiere que se trate al niño como ser autónomo, en tal sentido, se espera que el niño desarrolle una capacidad de convertirse, o ser un libre pensador, evitando la reproducción, que anula la capacidad intelectual y el carácter personal, reduciendo muchas veces la expresión de individualidad, la capacidad de análisis, creatividad, va incluso contra el descubrimiento de su propia identidad. Es así que en Bolivia, a pesar de tantas reformas educativas, nuestra educación es tradicional, impositiva y comparada con sistemas de educación de otros países, se convierte en una escuela de formación básica, poco práctica y no competitiva.La educación de nuestros padres es formal y conservadora, generalmente impartiendo valores morales católicos, uso de premio o castigo (chantaje psicológico) como métodos correctivos e intimidación (castigo físico). El kínder público no goza de los profesionales adecuados ni de pedagogía. El plantel de educadores se reduce a un grupo de niñeras sin formación y algunas profesoras de normal, sin especialidad (puro corazón). Ya en primaria nos implantan materias como religión y luego civismo (¡qué utilidad!). En secundaria tenemos la suerte de un curso mínimo de computación, inglés básico (que nunca mejora el nivel) talleres, que es lo más rescatable, al menos aprendemos un poco de electricidad y manualidades, y hasta de otras áreas como música, educación física y alguna actividad que solo algunos colegios tienen, generalmente no hay más. A pesar de que nos dividen en áreas científicas y sociales, todos salimos inútiles bachilleres en humanidades, cuando, ante la crisis laboral y económica del país, deberíamos salir bachilleres como en Argentina, técnicos en electricidad, alimentos, carpintería, metalurgia, etc. (Algunos bachilleres argentinos trabajaron en SETAR y EMTAGAS, colocaron nuestras instalaciones de gas domiciliario y tendido eléctrico).No debe haber un gran salto del colegio a la universidad, sino simplemente un pequeño puente que permita correlación y continuación con el estudio. Una pena, nuestros padres quieren que todos seamos “Lic.”, “Ing.”, y “Dr.”, reduciendo nuestra vocación y autonomía. Se nos impone qué estudiar o nos limitamos a escoger algo que nuestra economía nos permita y no lo que nos guste (no somos de arriesgar), un motivo más para sentirnos frustrados y reprimidos. No olvidemos que también se nos impone un servicio militar y una opción de premilitar, que solo los pudientes pueden pagar. ¿Para qué?...¿Así se sirve a la Patria?... Un absurdo más de nuestro proceso de formación. Así que adoctrinados y condicionados, es muy extraño que uno pueda seguir su verdadero camino o poner a funcionar el pensamiento lateral, que es una forma específica de organizar los procesos de pensamiento, que busca una solución mediante estrategias no ortodoxas, que normalmente serían ignoradas por el pensamiento lógico. Algunos que gozan de ese privilegio, ignorantemente son catalogados de rebeldes o raros. No puede ser de otra manera, nuestro medio es ignorante y pre juicioso. Hay muchos componentes educativos. Nuestra televisión, nuestros programas radiales no ayudan, incurren en lo comercial, trivial y decadente. Ya no existe una capacidad sana de elección, ya que la curiosidad y el libre pensamiento están anulados por la sociedad de consumo y venimos siguiendo al rebaño. De paso, no viajamos o viajamos poco. Enclaustrados en un sedentarismo, muchos no conocen ni el mar que queremos recuperar. No quiero ser tan negativo ya que hace poco apareció un pequeño genio en Patacamaya. Y es así, en el lugar donde uno menos espera están preciosos diamantes.Jean Piaget decía: la principal meta de la educación es crear hombres capaces de hacer cosas nuevas y no simplemente de repetir lo que han hecho otras generaciones: hombres creadores, inventores y descubridores. La segunda meta de la educación es formar mentes que puedan ser críticas, que puedan verificar y no aceptar todo lo que se les ofrece.(Saludo a Alex, Raúl, Tolo)


Más del autor