La falta de confianza
Se dice que Melgarejo habría “fusilado” una de sus camisas, porque no tenía “confianza” en ellas y la anécdota se suele rematar con esa frase: “Confianza ni en la camisa”, como seguramente muchos bolivianos la hemos oído contar.Pero aquí no vamos a ocuparnos del pintoresco...
Se dice que Melgarejo habría “fusilado” una de sus camisas, porque no tenía “confianza” en ellas y la anécdota se suele rematar con esa frase: “Confianza ni en la camisa”, como seguramente muchos bolivianos la hemos oído contar.Pero aquí no vamos a ocuparnos del pintoresco dictador, sino de la confianza y para lamentar que no podamos tener ahora “Confianza ni en Facebook”, porque allí también, en Facebook, campea el tan mentado espionaje.Según algunas informaciones de prensa, Mark Zuckerberg co-fundador y CEO de Facebook, ha llamado personalmente al presidente de los EE.UU para expresarle su frustración por “el daño que el gobierno está creando para nuestro futuro”.Es una información aislada y no está tan repetida como las que se refieren al aniversario del Papa Francisco o a la reunión del secretario de Estado norteamericano, John Kerry, y el canciller ruso, Serguei Lavrov.Según esa información (la relacionada con Facebook) los líderes tecnológicos están algo molestos e inquietos con la administración Obama después de todas las actividades de espionaje que han salido a la luz en las últimas semanas por parte de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA).El impulsor de la red social Facebook sostiene que el gobierno “debe ser el líder de Internet, no una amenaza”. Cree que debe primar la transparencia por parte de la administración o la gente tenderá a desconfiar.De hecho somos miles, posiblemente millones, los que ya no podemos confiar “ni en Facebook”, porque las revelaciones de Edward Snowden y de otros expertos en comunicación electrónica le han dado vuelta al mundo y han iniciado esa desconfianza.El propio Snowden habló hace unos días mediante videoconferencia en el festival SXSW, en el cual también estuvo presente el presidente de Google, Eric Schmidt, quien llegó a comparar el espionaje de la NSA con la piratería por parte del gobierno chino. Edward Snowden, Mark Zuckerberg y Eric Schmidt son para nosotros nombres aún poco conocidos pero conocemos muy bien el de Mariano Melgarejo y vamos a comenzar a creer que, realmente, no podemos tener confianza ni en nuestra propia camisa.El tema del espionaje es demasiado serio y peligroso como para combinarlo con las anécdotas de uno de los más pintorescos personajes de la historia boliviana, pero ambos tienen en común algo muy importante: la pérdida de la confianza.Esta historia no ha terminado, por supuesto (la historia del espionaje, queremos decir) y con el ambiente geopolítico ahora casi tan caliente como el clima, es temerario pretender vaticinar hasta donde llegarán.Lo coincidente es que tanto en la cuestión climática como el cuestión geopolítica está haciendo falta confianza y si no hay confianza lo inevitable es que exista temor, que es lo que está ahora mostrándose con abundancia.





