Crónica política de la jornada
Mariaca, “Bibi” Urquidi y el clásico argumento del golpe
La comisión de fiscales definirá qué hacer con la segunda denuncia de “enriquecimiento ilícito” que incluye a la esposa del presidente Paz Pereira. Los políticos calculan escenarios dispersos
El día “judicial” se cerró con un Roger Mariaca, fiscal general de Bolivia, recomendando a altos ejecutivos del Gobierno “atenerse a las consecuencias” si deciden “hacer seguimiento” a la comisión de fiscales que, entre otras cosas, debe decidir qué hacer con la denuncia por enriquecimiento ilícito registrada en Santa Cruz y que contempla entre sus acusados al “asesor principal” del presidente Fernando Cerimedo, pero también a su esposa.
Los detalles los dio Mariaca en una conferencia en la que a su espalda aparecieron docenas de personas paradas, como dando respaldo, o ánimo, o fuerzas, o algo: hay un caso ya abierto contra esa persona en La Paz y por ende hay que analizar si se unen o no. Si se unen y amplían, María Elena Urquidi será incorporada al sumario; si se desestima, pues no. Se avecina un fin de semana de cuchillos largos.
Mucho antes, el día había empezado con la filtración de la declaración del mismo Fernando Cerimedo, que entre otras cosas dijo que ganaba un millón de dólares al mes, que llegó a Bolivia en 2024 pero no se acuerda con quién y que su contacto referencial era Rodrigo Paz. De todo lo demás no se acuerdo, o considera que no es relevante para el caso. Ni qué funciones desempeñaba con el presidente, ni quien le reclutó para la campaña, ni de qué hacía en Casa Grande del Pueblo.
La audiencia cautelar por el caso de enriquecimiento ilícito se resolverá temprano este sábado, aunque de todas maneras seguirá por su presunta participación en el feminicidio en grado de tentativa contra Nadia Beller. En este caso Mariaca dijo que se busca a tres extranjeros. Mientras, Beller sigue mostrando arsenal de fotos que sitúan a Cerimedo en el teatro de operaciones en el que niega haber ejercido ningún papel.
Cerimedo y Paz Pereira coincidieron también ayer en el alegato final. El presidente ya dijo el miércoles que apenas trabajó con “el señor Cerimedo” y quemó las últimas naves sobre el argumento de que es “un tema personal”. Casi pasional. Ayer ya advirtió de que se trata “de un intento de golpe de Estado”, como Cerimedo, que ve un intento de desestabilización. En honor a la verdad hay que escribir que el gobierno no ha estado muy estabilizado nunca. Ni el primer día. Diez ministros de 15 han dejado el gabinete en menos de un año y el dólar vuela hacia los 13 bolivianos de nuevo, mientras las filas por combustible perduran.
El “clásico” golpe
El argumento del golpe de Estado es un clásico del siglo XXI. Banzer y Tuto no lo usaron. Sí Gonzalo Sánchez de Lozada, Carlos Mesa, Evo Morales, Jeanine Áñez y Luis Arce. Ahora Rodrigo Paz.
La articulación suele ser desesperada y a ninguno le salió bien. Mesa pasó al ostracismo, Morales se fue a México, Sánchez de Lozada a EEUU y Áñez y Arce ni pudieron soñar con una reelección. La intensificación de reuniones de estos días entre los más altos poderes del Estado y los representantes de la embajada de Estados Unidos en La Paz – el viernes fue el turno del canciller, pero ya han pasado el Comandante de la Policía y los poderosos ministros de Gobierno, Defensa y Presidencia – aumentan el alarmismo.
Con la recurrencia del tópico, se ha reforzado el debate de ampliar el Estado de Excepción. Lo reconoció el ministro de la Presidencia Fernando Aramayo y lo manejan ya en la Asamblea Plurinacional los diputados oficialistas. Apenas ha levantado la mano el aun ejecutivo de la COB Mario Argollo, muy cuestionado por sus bases, y algunos movimientos en oriente en rechazo del “dieselazo”.
Abusar del Estado de Excepción o extenderlo en base a amenazas no acaba de ser una buena estrategia de cara a los organismos internacionales, a los que se les pide financiación a cambio de un plan viable y “seguridad jurídica”.
Tuto Quiroga no publica en X – la más política de todas las redes – desde el 16 de agosto, fecha en la que Samuel Doria Medina anunció que se iba a ausentar por asuntos médicos. Un día antes de la balacera sobre Nadia Beller. Unidad Nacional pidió ayer esclarecer a fondo todas las dudas sobre el “asesor principal”, pero le tendió la mano proponiéndole una hoja de ruta clara para salir de la crisis con la Ley de Inversiones, la selección legislativa de presidentes para YPFB y BCB además del Contralor y otras medidas concretas que le saquen del ensimismamiento. Veremos.
La prioridad de este fin de semana en el ejecutivo, parece, volverá a ser familiar. Investigar a la primera dama son palabras mayores.
Juan Pablo Velasco y la cobertura
En medio de la tormenta, Paz Pereira se fue a inaugurar la perforación del pozo Junín 9D, de dirigido, es decir, una nueva perforación sobre una plataforma antigua de un pozo casi agotado. El optimismo de Paz Pereira sobre el sector no tuvo nada que envidiar a sus antecesores.
Al acto lo acompañó Juan Pablo Velasco, gobernador de Santa Cruz, que quiso ser vicepresidente y que algo de bots y tecnología también sabe. No se sabe qué hablarían en el almuerzo, pero Paz acabó dando respaldo pleno al proyecto de Velasco de traer todo el combustible posible vía Gobernación con o sin autorización del gobierno. Paz y Velasco también saben que para eso hacen falta dólares. Muchos. Los exportadores necesitan diésel, quizá la propuesta de Velasco para repatriar dólares en especie les acaba convenciendo más.








