Durante encuentro en La Paz
FAM pide abrogar decreto que ajusta el diésel y Aramayo dice que es un condicionamiento del FMI
La Federación de Asociaciones Municipales de Bolivia (FAM-Bolivia) pidió al Gobierno abrogar el Decreto Supremo 5676, que fija en Bs 18 por litro el precio referencial del diésel para grandes consumidores, mientras el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, afirmó que la norma es uno de los condicionamientos del Fondo Monetario Internacional (FMI).
“El decreto 5676 al que hacía referencia el señor presidente de la FAM es uno de los condicionamientos que tenemos de parte del Fondo Monetario Internacional en tanto liberación del precio de los hidrocarburos, porque no es sostenible que el Estado financie una partida que ha tenido un componente de corrupción muy grande”, señaló Aramayo durante la reunión entre el Gobierno y representantes de los municipios.
La declaración se produjo después de que el presidente de la FAM, Johnny Torres, planteara como uno de los seis puntos de la agenda municipal la derogación del decreto.
“Por unanimidad, señor presidente, pedimos que se derogue el decreto de imposición de 18 bolivianos por litro a los GRACOs”, sostuvo ante el presidente Rodrigo Paz.
El pedido de la FAM se suma al de sectores productivos que exigen abrogar la norma porque consideran que el alza del diésel incrementará los costos de producción y terminará afectando a los consumidores.
Productores cruceños y de otros departamentos dieron plazo hasta el domingo para la derogación y advirtieron con pedir la convocatoria a la Asamblea de la Cruceñidad para definir medidas.
En la reunión, Aramayo también advirtió que el país atraviesa una situación de “asfixia fiscal” y planteó que la discusión sobre las autonomías incluya sostenibilidad fiscal, revisión de competencias y mayor eficiencia en la asignación de recursos.
Sobre el 50/50, sostuvo que no debe limitarse a distribuir porcentajes, sino también buscar mecanismos para generar riqueza: “No nos vamos a poner a distribuir pobreza”.








