EEUU condena a 25 años a exjefe antidrogas de Evo por narcotráfico
La Justicia de Estados Unidos sentenció a 25 años de prisión a Maximiliano Dávila, exdirector de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN), tras hallarlo culpable de conspirar para importar cocaína y cometer delitos relacionados con armas de fuego.
De acuerdo con el Departamento de Justicia estadounidense, Dávila —quien fue jefe antidrogas durante el gobierno de Evo Morales— fue declarado culpable en octubre de 2025 por un jurado federal en Nueva York, luego de un proceso judicial que evidenció su participación en una red internacional de narcotráfico.
El exjefe policial fue extraditado a Estados Unidos en diciembre de 2024 y, según la investigación, utilizó su cargo para facilitar el envío de grandes cantidades de cocaína hacia ese país, a cambio de sobornos.
El fiscal federal Jay Clayton afirmó que Dávila “abusó de su posición como jefe antidroga en Bolivia para proteger envíos de cocaína hacia Estados Unidos”, mientras que la Administración para el Control de Drogas (DEA) aseguró que convirtió su oficina en una estructura criminal.
“Maximiliano Dávila Pérez convirtió su oficina en una organización criminal, protegiendo a narcotraficantes y facilitando el tráfico de cocaína”, señaló el administrador de la DEA, Terrance Cole.
La sentencia fue dictada por la jueza federal Denise L. Cote, quien sostuvo que las acciones del exfuncionario “alimentaron la violencia, la corrupción y la adicción”.
Según el reporte oficial, entre febrero y noviembre de 2019, cuando Dávila dirigía la FELCN, habría aprovechado su poder para coordinar envíos de cocaína a gran escala, incluso brindando protección armada a los cargamentos desde aeropuertos bolivianos.
Las investigaciones también revelan que el exjefe antidrogas conspiró para trasladar más de una tonelada de cocaína con destino final a Nueva York, utilizando rutas que incluían tránsito por República Dominicana.
Además, el caso se sustenta en grabaciones de reuniones y llamadas obtenidas por la DEA, en las que Dávila coordinaba operaciones, sugería aeropuertos bajo su control y planteaba acciones para evitar la detección, incluyendo la eliminación de pruebas y posibles testigos.
Dávila fue aprehendido en enero de 2022 en Villazón, cuando presuntamente intentaba salir del país hacia Argentina. Permaneció en prisión preventiva en Bolivia hasta su extradición en 2024.
Considerado en su momento un hombre de confianza en la lucha antidroga, también ocupó cargos relevantes dentro de la Policía Boliviana, como director nacional de Inteligencia en 2018 y comandante departamental de Cochabamba en 2020, durante el gobierno de Luis Arce.
La sentencia incluye además cinco años de libertad supervisada tras el cumplimiento de la condena, en un caso que marca uno de los golpes más duros contra un exalto funcionario policial boliviano vinculado al narcotráfico.





