Superávit fiscal marca inicio de la estabilización económica, según el Gobierno
El Gobierno informó que Bolivia cerró el mes de enero con un superávit fiscal de 2.300 millones de bolivianos, un resultado que contrasta con el déficit de 664 millones registrado en el mismo mes del año pasado y que, según el Ministerio de Economía, marca un punto de inflexión en la política fiscal del país.
El ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza, señaló que este resultado es consecuencia de las medidas de ajuste fiscal, el reordenamiento del gasto público y el levantamiento de la subvención a los combustibles, lo que permitió reducir de manera significativa el déficit estructural.
“Estamos cerrando enero con un superávit fiscal de 2.300 millones de bolivianos. El Gobierno empieza a ahorrar una gran cantidad de recursos y los primeros frutos de la política de estabilización macroeconómica ya se empiezan a ver”, afirmó la autoridad durante una conferencia de prensa.
Espinoza explicó que el superávit equivale a cerca de medio punto porcentual del Producto Interno Bruto (PIB) y destacó que el país no registraba un enero superavitario de esta magnitud desde hace mucho tiempo.
El ministro proyectó que, de mantenerse la tendencia, febrero también podría cerrar con superávit y que los meses de marzo y abril, tradicionalmente de alta recaudación tributaria, permitirían que el primer tercio del año muestre resultados fiscales positivos.
En paralelo, informó que las reservas internacionales en divisas del Banco Central de Bolivia cerraron en 493 millones de dólares, lo que —según dijo— garantiza el cumplimiento de las obligaciones externas, como el pago de la deuda.
Añadió que la calificadora Fitch Ratings mejoró la calificación de riesgo país y otorgó una perspectiva positiva, luego de casi una década de rebajas consecutivas.
Asimismo, Espinoza señaló que el tipo de cambio se mantiene estable y que el Gobierno avanza en un proceso de ordenamiento del gasto público y reestructuración presupuestaria, cuyas nuevas líneas serán presentadas a finales de febrero o inicios de marzo.
En cuanto al financiamiento externo, indicó que Bolivia cuenta con compromisos y desembolsos superiores a los 8.000 millones de dólares provenientes de organismos multilaterales como la CAF, el BID, JICA y el Banco Mundial, recursos que —según aclaró— ya no se destinan a gasto corriente, sino a fortalecer reservas y sostener la estabilidad macroeconómica.
Finalmente, el ministro afirmó que la estabilización macroeconómica “ya no es un discurso, sino una realidad que empieza a reflejarse en cifras”, y aseguró que el país está “construyendo bases más sólidas” para la recuperación económica, en un contexto internacional complejo.





