Gobierno entregó 52 millones de litros de diésel al agro, productores advierten retrasos
El Gobierno nacional informó que ya se entregaron 52 millones de litros de diésel subvencionado de los 70 millones solicitados por el sector agropecuario para la campaña agrícola de invierno que está por concluir.
“El sector ha solicitado 70 millones de litros para la producción de la campaña de invierno, de esos 70 millones solo quedan distribuir 18 millones para completar lo que es la cosecha estos últimos meses”, explicó el ministro de Desarrollo Rural y Tierras, Yamil Flores.
La autoridad aseguró que la provisión permitirá garantizar la producción de alimentos de la canasta familiar, destacando que el combustible cuenta con subvención estatal.“El Gobierno nacional garantiza la distribución de diésel con la subvención que tenemos actualmente en nuestro país, lo que va a permitir garantizar el alimento para la siguiente gestión”, informó a El Deber.
Reuniones con el sector productivo
La reunión entre YPFB y el sector productivo del oriente, encabezada por el ministro de Hidrocarburos y Energías, Alejandro Gallardo, definió volúmenes y puntos de entrega de combustible tanto para la cosecha como para la preparación de suelos de la próxima campaña de verano.
Flores indicó que se evaluará el cumplimiento de los acuerdos y que, en caso necesario, se volverá a convocar al sector productivo la próxima semana para ajustar el cronograma de distribución.
Preocupación de los productores
A pesar del anuncio, los productores agropecuarios expresaron preocupación por los retrasos en la provisión de combustible y advirtieron que la escasez podría afectar la próxima campaña de verano 2025-2026, en la que se proyecta sembrar 1,5 millones de hectáreas con soya, maíz y sorgo, con una inversión estimada en más de 1.000 millones de dólares.
En las últimas semanas también se reportaron dificultades para acceder a diésel y gasolina en distintas regiones, con largas filas en surtidores de Santa Cruz y otros departamentos.
Contexto económico
De acuerdo con datos oficiales, Bolivia importa más del 50% del diésel que consume, lo que genera presión sobre las reservas internacionales y la balanza de pagos. El Ministerio de Economía estima que la subvención estatal a los combustibles supera los 1.600 millones de dólares anuales.








