Buscan frenar la transmisión materno-infantil de cuatro enfermedades
El VIH, sífilis, Chagas y hepatitis B son las enfermedades más comunes de transmisión materno-infantil. La meta es eliminar este proceso hasta el 2030
Con el objetivo de eliminar la transmisión materno-infantil de cuatro enfermedades —VIH, sífilis, Chagas y hepatitis B— hasta el año 2030, el Ministerio de Salud y Deportes implementará un Plan Estratégico Nacional basado en tres pilares: atención integral a la mujer gestante, detección temprana, tratamiento oportuno y monitoreo clínico.
“Una mujer embarazada con VIH, sífilis, Chagas o hepatitis B puede transmitir durante la gestación o el parto estas enfermedades al recién nacido. A partir de este plan se propone integrarlas porque las acciones y el manejo son muy similares, de modo que podemos dar una respuesta integral fortaleciendo la atención interprogramática”, explicó Roxana Salamanca, jefa de la Unidad de Prevención y Control de Enfermedades del Ministerio de Salud.
La estrategia ETMI Plus, impulsada por la OPS/OMS, busca avanzar hacia la eliminación de estas patologías como amenazas para la salud pública, promoviendo intervenciones integradas y continuas en la atención primaria.
Según datos oficiales, en 2023 Bolivia registró 317 casos de sífilis congénita, 14 recién nacidos con VIH por transmisión vertical y más de 10.000 embarazadas diagnosticadas con Chagas, de las cuales 93 bebés nacieron con la enfermedad.
En ese marco, el nuevo plan busca unificar acciones, dado que las cuatro enfermedades comparten mecanismos de transmisión materno-infantil y, por tanto, requieren intervenciones comunes. El documento fue elaborado en 2024 y validado recientemente.
“Ahora se conformará un Comité Nacional Interprogramático que permitirá trabajar en los establecimientos de salud de primer y segundo nivel. Lo ideal es detectar la enfermedad en el primer control prenatal para iniciar inmediatamente el tratamiento”, precisó Salamanca.
El abordaje será diferenciado: en VIH, la madre debe recibir tratamiento de por vida, mientras que el recién nacido puede ser protegido; en sífilis, el tratamiento debe ser inmediato e incluir al padre; y en el caso del Chagas, este se aplica tras el nacimiento.
Finalmente, Salamanca adelantó que el primer paso será capacitar al personal de salud de los nueve departamentos, comenzando con los centros de primer nivel y, en una segunda fase, con especialistas en ginecología y pediatría de hospitales materno-infantiles.








