El economista Martín Moreira destaca los logros del gobierno de Luis Arce
El discurso del Bicentenario genera controversia entre economistas
Durante su intervención por los 200 años de vida independiente de Bolivia, Arce evitó centrarse en los problemas económicos que sacuden actualmente al país. Desde Tarija ven que el modelo económico cumplió su ciclo
Dos días después, el mensaje del presidente Luis Arce con motivo del Bicentenario de Bolivia sigue generando reacciones. El discurso estuvo marcado por la defensa del modelo económico social comunitario productivo, la reivindicación de la nacionalización de los hidrocarburos y la industrialización con sustitución de importaciones como vía hacia una independencia económica real. Sin embargo, varios analistas creen que su discurso evitó referirse a varios de los problemas estructurales que enfrenta el país y ha generado reacciones diversas, tanto de respaldo como de crítica.
El mensaje presidencial
Durante su intervención por los 200 años de vida independiente de Bolivia, Arce evitó centrarse en los problemas económicos que sacuden actualmente al país. En cambio, reafirmó su compromiso con el modelo económico vigente desde 2006, al que calificó como “el camino correcto”, y resaltó los avances en la industrialización, particularmente con la política de sustitución de importaciones.
“Este es el camino correcto”, insistió, al hacer alusión a las políticas heredadas del expresidente Evo Morales. Según Arce, Bolivia ha dado pasos importantes hacia una soberanía económica basada en el control estatal de los recursos naturales y la generación de valor agregado desde el país.
Bicentenario El presidente Luis Arce en su discurso por el Bicentenario evitó ahondar en las causas estructurales de la crisis en el país
Asimismo, destacó que Bolivia no ha cedido ante presiones externas ni ha recurrido a organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), lo que consideró un acto de defensa de la soberanía nacional. “Nadie podrá acusarnos de haber entregado nuestra patria”, afirmó.
El mandatario también atribuyó las dificultades económicas a factores externos, como los conflictos geopolíticos internacionales, la crisis climática —sequías, inundaciones— y los bloqueos políticos internos, que, según él, han saboteado la aprobación de créditos en la Asamblea Legislativa Plurinacional, frenando proyectos importantes.
La crisis que no se nombra
Pese a que mencionó brevemente la escasez de combustibles, la falta de dólares y el aumento del déficit fiscal, el presidente evitó ahondar en las causas estructurales de estos problemas o en las políticas que podrían corregirlos.
El silencio fue aún más evidente respecto a los subsidios a los carburantes, así como la creciente informalidad laboral, la reducción de las reservas internacionales y el desgaste institucional reflejado en la prórroga de magistrados.
Las críticas al modelo económico
Desde el ámbito académico y económico, las críticas al mensaje presidencial no tardaron en aparecer. Fernando Romero, presidente del Colegio de Economistas de Tarija, consideró que el discurso de Arce estuvo “carente de autocrítica” y mostró un enfoque “victimista” al responsabilizar a actores externos e internos por la actual situación económica del país.
“El modelo económico ya está desgastado, funcionaba con un gasto público elevado y se financiaba por la venta de hidrocarburos al Brasil y Argentina, y la misma producción y la venta de gas natural han caído los ingresos también”, expuso.
El economista fue más allá al señalar los riesgos de mantener este modelo: 11 años consecutivos de déficit fiscal; déficit comercial que superó los 800 millones de dólares en 2024; Reservas internacionales reducidas en un 90% desde 2014; Deuda pública cercana al 90% del PIB; Un crecimiento económico de apenas 0,73%; Una inflación acumulada que bordea el 17% en lo que va de 2025
El economista manifestó que seguir manteniendo este modelo económico implica costos económicos, políticos y sociales muy graves para el país.
Moreira: “El modelo ha sido torpedeado”
No obstante, otras voces consideran que el modelo económico boliviano sigue siendo válido y solo requiere ajustes. El economista Martín Moreira defendió el enfoque del Gobierno y argumentó que los principales organismos internacionales —incluyendo el FMI y JP Morgan— atribuyen la inflación y la inestabilidad actual más a la polarización política y al debilitamiento de la gobernanza que a una falla estructural del modelo.
“A qué se refiere la gobernanza, al estrangulamiento del legislativo hacia el ejecutivo para que no tenga divisas y el estancamiento de leyes, y en la parte de los bloqueos, están los bloqueos de caminos y la polarización política, y todo eso resulta en la inflación que ahora estamos llevando”, expuso.
Entre los argumentos más destacados de Moreira están: cumplimiento de pagos de salarios y bonos por más de 4.000 millones de bolivianos; reservas internacionales que repuntaron gracias a la Ley del Oro; un índice Gini que muestra reducción de la desigualdad: de 0,93 en los 90 a 0,42 en la actualidad; PIB per cápita que creció de menos de 800 dólares en los 90 a más de 4.000 dólares hoy.
Moreira también defendió la vigencia del modelo económico. Explicó que cuando un modelo económico está en caída, empieza a mostrar indicadores de decrecimiento, como sucedió en el gobierno de Carlos Mesa en donde tenía que “limosnear” por salarios.
Moreira admitió que los problemas microeconómicos existen, pero aseguró que “no son atribuibles al modelo económico”, sino a su mala implementación en ciertas áreas y a factores externos y políticos.
“Lo que pasó en Bolivia y lo que pasó con el modelo económico es que fue torpedeado y misileado por todo lado, para generar un malestar económico del país”, refirió.
Cabe señalar que más adelante, candidatos presidenciales como Samuel Doria Medina, Jorge Tuto Quiroga, Rodrigo Paz, Andrónico Rodríguez, también han criticado el discurso presidencial coincidiendo al afirmar que es carente de realidad.








