Nicaragua excarcela a 20 presos políticos tras la presión de EEUU
Las salidas de prisión, ordenadas por Ortega y Murillo, llegan en pleno reacomodo regional por la decapitación del chavismo en Venezuela
Las llamadas comenzaron en la madrugada de este sábado. Familiares de presos políticos fueron despertados, en distintas zonas de Nicaragua, por comisionados policiales que, sin ofrecer mayores explicaciones, les ordenaron presentarse a primera hora en las cárceles. Algunos teléfonos habían sonado ya la noche del viernes, pero fue de madrugada cuando la instrucción quedó clara: debían acudir a los centros penitenciarios porque habría excarcelaciones. “Será una buena noticia para la familia”, dijo un policía a uno de los parientes, según relataron varias fuentes consultadas. Al menos 20 presos políticos abandonaron las prisiones, según ha confirmado EL PAÍS, en un operativo que el régimen reconoció horas después con un comunicado oficial.
Madres, esposas y hermanos esperaron desde temprano frente a los portones, en especial en Managua, la capital, en el del Sistema Penitenciario Jorge Navarro, mejor conocido como La Modelo. Allí estaba la mayoría de 62 presos políticos confirmados por organismos de derechos humanos en Nicaragua. El ambiente era de zozobra porque no había listas oficiales ni confirmaciones públicas, solo quedaba esperar. La excarcelación se ejecutó con un acto que fue difundido por la propaganda oficialista.
Poco después de las diez de la mañana, el Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo difundió un comunicado anunciando “el retorno a sus hogares y familias de decenas de personas que permanecían en resguardo de las autoridades pertinentes”, sin detallar cifras ni identidades.
El Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas en Nicaragua también ha confirmado la salida de 20 personas presas políticas, pero siguen chequeando más casos. Esa veintena “ya se encuentra fuera de los centros de detención y regresando a sus hogares, tras períodos de detención arbitraria que causaron un profundo impacto en ellas y en sus familias”, afirmó la ONG que contabiliza la prisión política en Nicaragua.
A diferencia de otras ocasiones, la Administración sandinista organizó además el acto oficial de entrega, en el que funcionarios del Gobierno presentaron la excarcelación como un gesto humanitario y acompañaron la salida de los presos políticos junto a sus familiares, en un formato cuidadosamente controlado.
La salida de los presos políticos llegó un día después de que la embajada de Estados Unidos en Managua hiciera público un mensaje inusualmente directo: “Más de 60 personas siguen injustamente detenidas o desaparecidas” en Nicaragua. El pronunciamiento contrastaba la situación nicaragüense con Venezuela, donde —según Washington— se habían producido excarcelaciones tras la caída de Nicolás Maduro, y remataba con una frase inequívoca: “La paz solo es posible con libertad”.
Aunque el comunicado del régimen no mencionó a Estados Unidos ni a Venezuela, la secuencia temporal fue elocuente.





