Israel declara el estado de guerra tras un ataque combinado y por sorpresa desde Gaza
El país cifra en 70 los muertos y en más de 700 los hospitalizados en los ataques recibidos en el norte y sur, incluidos Tel Aviv y Jerusalén, y enfrentamientos contra milicianos armados en la ciudad de Sderot, cercana a la frontera con Gaza



El grupo islamista Hamas ha iniciado a primera hora de la mañana un sorpresivo ataque por múltiples frentes contra Israel, con el lanzamiento de miles de cohetes y la incursión de combatientes armados en comunidades linderas a la Franja de Gaza, causando al menos 70 muertos y alrededor de 740 heridos, informan los cuerpos de rescate israelíes. Milicianos palestinos que entraron a Israel también capturaron a unas 50 personas, según fuentes palestinas.
La ofensiva, que la organización ha denominado 'Inundación de Al-Aqsa', tomó desprevenidos a los israelíes en medio del sabbat (el día de descanso) y de la celebración judía de Simjat Torá. En respuesta, las Fuerzas Armadas israelíes anunciaron el "estado de preparación para la guerra", declararon la emergencia en un área de 80 kilómetros alrededor de Gaza y han lanzado la operación 'Espadas de Hierro', que ha empezado con bombardeos y ataques de aviones de guerra en la Franja y el llamado a miles de reservistas militares. Las autoridades palestinas cifran en 198 los muertos y en alrededor de 1.610 los heridos en los ataques israelíes.
La comunidad internacional ha condenado el ataque inicial de Hamas. La ONU ha llamado al cese de la violencia y de la escalada del conflicto, mientras que la UE ha instado a la liberación de los israelíes que han sido tomados como rehenes. Desde EE.UU. se han reiterado los mensajes de apoyo a Israel y el presidente Joe Biden ha reconocido su "derecho a defenderse".
Los intensos e ininterrumpidos disparos de proyectiles desde el enclave comenzaron alrededor de las 6:30 de la mañana e hicieron saltar las alarmas antiaéreas no solo en el sur israelí vecino a Gaza, sino también en grandes centros urbanos como Tel Aviv, Beersheba e incluso Jerusalén, que no suele ser un objetivo de los grupos armados palestinos. Hamas asegura haber lanzado más de 5.000 cohetes antes del mediodía, algo que el portavoz del Ejército israelí, Daniel Hagari indica que fueron más de 2.500.
En Kuseife, una ciudad beduina ubicada a 65 kilómetros de Gaza, el alcalde Abd al-Aziz Nassara le confirmó a la radio pública israelí Kan que al menos cuatro personas murieron por el impacto de cohetes en la zona, mientras que una mujer de 60 años falleció tras la caída de un proyectil en el área de Gderot, en el centro de Israel.
Con todo, el mayor quiebre de este ataque ha sido la infiltración de milicianos de Hamas "por tierra, mar y aire", como ha descrito Hagari, incluso con el uso de botes y paracaídas. A través de las redes sociales, tanto en cuentas ligadas al grupo como en publicaciones de residentes del sur de Israel, se observaban a miembros de la organización islamista en las calles de algunas comunidades israelíes.
En uno de esos enfrentamientos, el líder del consejo regional de Sha'ar HaNegev, Ofir Liebstein, murió en el intercambio de disparos. Además, hasta las 11 de la mañana, Hagari reportó que había combates entre soldados israelíes y militantes infiltrados en al menos siete lugares.
Por otra parte, medios palestinos han reportado el secuestro de israelíes (en algunos casos, cuerpos de soldados), reportes sobre los que las autoridades israelíes no se han pronunciado todavía.
Aunque la dimensión de la escalada está aún por verse, el líder del brazo militar de Hamas, Mohammed Deif, emitió un inusual mensaje grabado en el que señaló que "el pueblo está recuperando su revolución" e instó a los palestinos de Cisjordania, Jerusalén Este y residentes de Israel a "prender fuego la tierra bajo los pies de los ocupantes". Al mismo tiempo, llamó a la "resistencia islámica en Líbano, Irak y Siria" a "combinar su resistencia con la de los palestinos".
Casi seis horas después del inicio de las hostilidades, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu ha emitido un primer mensaje en video, en el que anticipa que "nuestro enemigo pagará un precio nunca antes conocido". "Estamos en guerra y vamos a ganar", sentenció.
Previamente, el ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, subrayó que Hamas "cometió un grave error y ha iniciado una guerra contra el Estado de Israel", a la vez que indicó que los soldados israelíes "están luchando contra el enemigo en todos los sitios de infiltración".
En un Israel dividido por meses de protestas contra los proyectos de reforma judicial del gobierno de Benjamin Netanyahu, los líderes de la oposición en el Parlamento israelí se manifestaron "unidos contra el terrorismo" y expresaron su apoyo a las acciones del Gobierno. En tanto, los movimientos de protesta israelíes cancelaron las manifestaciones previstas para este sábado y suspendieron la negativa a presentarse al servicio de reserva del Ejército.
Al mismo tiempo, en Gaza, muchos residentes se han apresurado a aprovisionarse de insumos básicos y algunos han abandonado sus hogares, anticipándose a un contraataque de Israel, que se teme que sea a gran escala.