El niño en el centro

Tomar en cuenta a los niños en la formulación de las políticas públicas es algo que prácticamente pasa desapercibido en el país

Aunque en Bolivia tenemos tendencia a colocar nuestros propios días de recuerdo o celebración, el 20 de noviembre se celebra el Día Universal del Niño, también conocido como Día Mundial de la Infancia, un día importante para la infancia por muchas razones y que trata de forjar un futuro mejor para todos los niños y niñas del mundo.

La proclamación del Día del Niño en 1954, coincide con el Aniversario de la Declaración Universal de Derechos del Niño, que se decretó en 1959. Además, se conmemora la aprobación de la Convención de los Derechos del Niño el día 20 de noviembre del año 1989, el más universal de los tratados internacionales.

El Día Mundial del Niño es una oportunidad para crear conciencia en las escuelas y en la sociedad en general que todos los niños y niñas estén protegidos, seguros, con salud y educación, independientemente del lugar de su nacimiento o procedencia, unos valores y principios elementales que a Bolivia no le viene mal recordar por duplicado, ya que las vulneraciones contra la infancia siguen siendo numerosas.

Dedicar un día mundial a la infancia sirve para hacer un llamamiento a las necesidades de los más pequeños, así como reconocer la labor de las personas y profesionales que trabajan a favor de los niños y niñas. En el país siguen faltando manos que ayuden en la educación de los niños de una forma efectiva, pues su peso demográfico sigue siendo muy alto.

Cada año, los organismos oficiales encargados de la campaña seleccionan un tema para concienciar al público. En 2022, los niños y niñas del mundo alzan la voz por un futuro más igualitario e inclusivo, que tenga en cuenta los temas que afectan a la infancia, desde el medio ambiente, hasta el racismo, pasando por la salud mental, la educación, el cambio climático. La campaña de este 2022 pide a la sociedad en general, te pide a ti que hagas algo por la inclusión de todos los niños y niñas del mundo.

Tomar en cuenta a los niños en la formulación de las políticas públicas es algo que prácticamente pasa desapercibido en el país, pues invertir en infancia supone algo más que construir colegios gigantes que luego quedan vacíos por falta de muebles y de profesores. En Bolivia todo lo relativo a la conciliación familiar y laboral y los incentivos y apoyos a la maternidad son prácticamente inexistentes por la sencilla razón de que “siempre lo fueron”, sin embargo, la pirámide poblacional empieza a resentirse y los datos no mientes: las familias bolivianas cada vez tienen menos componentes y eso es algo que tiene que ver con la calidad de vida que se desea para el niño nacido.

Es importante que en estos momentos de reajuste, en medio de una crisis económica mundial y donde el país esta valorando sus propios principios rectores, se pueda reorientar el enfoque de la construcción de las ciudades y las dinámicas sociales a partir de los niños, al fin y al cabo, portadores de toda la esperanza para el país. Tomémoslos en serio.

DESTACADO.- En 2022, los niños y niñas del mundo alzan la voz por un futuro más igualitario e inclusivo, que tenga en cuenta los temas que afectan a la infancia, desde el medio ambiente, hasta el racismo, pasando por la salud mental, la educación, el cambio climático


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