Solteros no solos
En un país sin otra protección social que la familia, mantener la soltería se convierte en algo más que un ejercicio pleno de libertad
El 11 de noviembre (11-11) se ha extendido en ciertos foros una celebración apócrifa denominada “el día del soltero” – que no viernes de soltero -. La idea de celebración surgió en China pero que ya se ha extendido a todo el mundo. Tiene como objetivo celebrar el orgullo de ser soltero y actualmente se ha convertido en una de las celebraciones más importantes del comercio online.
La cita tiene su origen en la Universidad de Nankín que la promueve desde 1993. También conocida como "doble once" por celebrarse el 11/11, es una fecha que buscaba disminuir un poco los niveles de estrés en la sociedad china donde el matrimonio es un paso importante sobre todo para los miembros masculinos, pero que debido al férreo control de la natalidad en ese país, hoy en día hay muchos más hombres que mujeres y casarse se ha vuelto una tarea titánica.
Sin embargo, el potencial comercial era evidente y muchas empresas aprovechan esta efeméride para lanzar campañas de ventas agresivas, y realmente el Día del Soltero se ha convertido, por así decirlo, en el Día Mundial del Shopping.
Pensar la construcción del Estado tomando como unidad la persona individual y no la familia es una práctica para la que Bolivia no está preparada.
En un principio el Día del Soltero o GuanggunJie como se conoce en chino, buscaba menospreciar el día de los enamorados y por eso se celebra el 11/11, porque en China el número 1 también significa una persona sola. Pero con el tiempo esta celebración ha mutado para convertirse en la fiesta más consumista de toda Asia.
Que mayoritariamente se haya explotado la vía comercial no impide que en la actualidad, y sobre todo después de los años de pandemia donde el aislamiento social ha sido una de las recetas más recomendadas para evitar los contagios, se busquen nuevas aristas que acompañen la fecha, particularmente en lo emocional y psicológico.
En China la soltería es el resultado de una política, pero en todo el mundo se han incrementado el número de solteros a todos los efectos y de familias monoparentales por decisión propia – no por divorcio o fallecimiento -, constituyéndose ya en un grupo de interés no solo en lo comercial, sino también en lo político, y de preocupación en lo que respecta a la gestión pública.
En un país sin otra protección social que la familia, mantener la soltería se convierte en algo más que un ejercicio pleno de libertad, particularmente si no se toman las previsiones oportunas, y es que pensar la construcción del Estado tomando como unidad la persona individual y no la familia es una práctica para la que Bolivia no está preparada.
En esas, valga el día del soltero para reflexionar en la futura prestación de servicios que el Estado deberá prestar, sobre todo en la vejez, y en las fórmulas en las que se va a contribuir a que una persona individual pueda adquirir a un bien de primera necesidad, como es la vivienda.
Y es que ser soltero no es una decisión individual, sino el estado natural de las cosas con las que se viene al mundo. En todo caso, la decisión es la de unir la vida a otras personas, muchas veces con la misma pasión comercial con la que se celebra el día del soltero.


