Modernizar los servicios públicos
El municipio de Cercado necesita un salto adelante, modernizar sus lógicas y la prestación de sus servicios para garantizar la calidad,
Los tres servicios básicos de cualquier ciudad: agua y saneamiento, electricidad y recojo de basuras, han tenido problemas serios desde siempre, pero la propia dinámica de Cercado hace que las mismas empiecen a tener un futuro todavía más negro, eso a pesar de que las tres tienen formas distintas de gestión, lo que hace pensar que el problema no reside en quién presta el servicio, sino en como se planifica.
Se podría decir que el servicio de provisión eléctrica ha mejorado mucho respecto al principio de siglo, obviamente, pero aún así, los apagones siguen presentes, aunque ya no sean tan habituales. Esto se une al precario tendido eléctrico en la ciudad, que causa contaminación visual, sí, pero también muchos cortes intempestivos y amenazas varias a la seguridad de los usuarios.
Servicios Eléctricos de Tarija (Setar) es una empresa pública con autonomía de gestión, pero no tanta, que dejó de ser generadora y se quedó siendo distribuidora, que es lo que siempre quisieron porque es donde se agarra la plata. La deuda a la transportadora es grande mientras que muchos ciudadanos también acumulan deudas, puentes y falsas categorizaciones de negocios, etc. La cuestión es que la energía eléctrica se va a encarecer cada vez más y que Setar apenas tiene capacidad siquiera de invertir en sus propias infraestructuras para garantizar un buen servicio.
El servicio de agua y alcantarillado lo brinda una cooperativa, en este caso la Cooperativa de Servicios de Agua y Alcantarillado de Tarija (Cosaalt). Comparte con el resto de los de su especie las planillas sobrecargadas de personal con altos salarios y todas las garantías laborales y su liquidez inexistente. Prácticamente cualquier obra de mejora acaba siendo pagado por el municipio, la Gobernación o el Gobierno nacional, lo que supone un grave problema de sostenibilidad a largo plazo.
Los rumores sobre el estado de las tuberías en el centro de la ciudad son cada vez más fuertes y nadie se ve con músculo de paralizar el territorio para acometer las obras necesarias. Por otro lado, las obras básicas de saneamiento, como las plantas de tratamiento, que debían haber sido abordadas desde la cooperativa hace muchos años, quedaron postergadas. Se ha hecho la de San Blas pero no la del otro costado, que es la que debe atender al grueso de la población. Todo esto sin mencionar el problema de salud pública que generaron las lagunas de oxidación.
La ciudad sigue creciendo y la provisión de agua a los barrios alejados es ya un problema, sin mencionar el riesgo en el que se vienen poniendo las fuentes de agua en Sama con el incremento de la población y la edificación de urbanizaciones. Garantizar el futuro es clave, pero nadie parece ponerle la atención suficiente y la factura apenas se toca.
El tercer problema es el de las basuras, cuya gestión la brinda un conglomerado municipal con forma de “entidad” que a veces ha sido empresa y a veces dirección pero que nadie se atreve a darle forma definitiva. Todos los gastos de inversión se sufragan desde el municipio con los pagos de los ciudadanos por el servicio, pero el personal es maltratado sistemáticamente evitando que tengan figura de funcionarios.
El crecimiento de la ciudad ha dejado el botadero en medio y el propio alcalde se ha comprometido a moverlo, pero el tiempo pasa. Subir la factura y mantener la gestión pública es un camino; licitar a largo plazo un servicio que incluya la construcción de un centro de tratamiento de residuos es otra, pero hace años que nadie quiere dar con la tecla.
Probablemente el municipio de Cercado necesita un salto adelante, modernizar sus lógicas y la prestación de sus servicios para garantizar la calidad, pues no puede ser que los problemas cotidianos que afectan a los ciudadanos sigan dependiendo del capricho político del día o de algún cálculo mal realizado.
DESTACADO.- Los servicios de agua, electricidad y basuras empiezan a convertirse en verdaderos quebraderos de cabeza


