Cosas que hacer para volver a hablar de turismo

El turismo en general está en crisis, por lo que no conviene ilusionarse con buenos números en septiembre ni por muy Patrimonio de la Humanidad que haya sido nombrada nuestra Fiesta Grande

Acabada la temporada de verano, que no ha sido ni mucho menos buena para el sector turístico en Tarija, toca concentrarse ya en las próximas fechas que dentro del invierno tienen especial relevancia para el sector y que son precisamente las que tienen que ver con la fe, es decir, la festividad de la Virgen de Chaguaya y todo lo que rodea a su festejo y lo propio con el inicio de las procesiones de San Roque en septiembre. Parece que queda un mundo, pero pasa volando.

Las dos fechas tienen un atractivo más allá de la propia emotividad religiosa y que se basa en el gran arraigo popular que han alcanzado con el tiempo. La cuestión es cómo se logra convertir esa potencialidad en ingresos económicos contantes y sonantes, y eso nunca ha estado tan claro. Por lo general el turismo religioso tiene un importante componente familiar que hace que no se sienta de igual manera en las pernoctaciones que en los menús o en el sector del transporte, sin embargo, siempre acaba quedando la sensación de que se pudo hacer más de lo que se hizo.

El turismo en general está en crisis, por lo que no conviene ilusionarse con buenos números en septiembre ni por muy Patrimonio de la Humanidad que haya sido nombrada nuestra Fiesta Grande. En esas, es importante que se tome el pulso del sector y se tomen medidas en consecuencia, que muchas veces no tienen directamente que ver con el turismo, pero también.

Es el caso de la salud; hasta hace no tanto, considerar la buena o mala calidad de atención médica que te podías encontrar en el lugar de destino era acaso una variable considerada en octavo o noveno lugar a la hora de decantar unas vacaciones. En la actualidad, después del Covid que aún existe, pasa a ser una de las primeras. A priori, en Tarija esto podría ser una buena potencialidad, puesto que fuimos uno de los departamentos con menor tasa de letalidad y mayor capacidad de testeo durante la primera fase de la pandemia, y además, es el departamento con mejor ratio de camas de terapia intensiva por habitante, aunque esto no siempre sea lo que se quiere escuchar.

Convertirse en un destino turístico reconocido requiere de una gran inversión no tanto económica, sino de tiempo y esfuerzo por cuidar la calidad de lo que se ofrece, por atender todos los posicionamientos allá donde estén, incluidas, por ejemplo, las páginas de Wikipedia, o los espacios de comentarios en las guías de viaje en línea, y hasta el Street Google. Es necesario ser más atractivos en todos los sentidos y el tiempo no es algo que sobre.

En el tintero se han quedado muchos proyectos que fueron diseñados y todavía no han recibido el impulso suficiente, como el del Festival Internacional de Cine; la ruta de la Guerra del Chaco o la propia ruta de la Fe. Ojalá todavía queden fuerzas para sacarlos adelante, porque precisamente diversificar y ofrecer alternativas de ocio no masivas viene siendo la clave del éxito reciente.


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