Tarija corazón y el Materno Infantil

El fallido proyecto del Cardiovascular y las disponibilidades del Materno Infantil hacen de Tarija un potencial referente para la cardiología infantil en Bolivia

Ayer fue el día mundial de las cardiopatías congénitas, sí, coincidiendo precisamente con el comercial día de San Valentín, en auge en nuestro país. No es casualidad, solo una forma diferente de pensar en el corazón desde la salud y no desde el negocio.

La cardiopatía congénita engloba a numerosos síndromes y malformaciones del corazón de origen desconocido, y es una de las dolencias más comunes en el mundo, también sigue siendo una de las principales causas de muerte infantil y sí, es también uno de los problemas de salud más complejos de abordar desde el punto de vista médico y, claro, los datos en los países en vías de desarrollo en general y en Bolivia en particular son muy escasos.

En Tarija la sensibilidad con estos enfermos está también extendida porque los casos se multiplican (o simplemente se conocen más ahora que antes), y es que, aunque no hay una causa específica, es más frecuente en los países en vías de desarrollo, precisamente donde menos opciones de supervivencia hay.

Desde hace meses, diferentes organizaciones y plataformas en Tarija que se han organizado para tratar de lograr una buena atención para sus familiares vienen promoviendo cambios de fondo que garanticen una mejor atención, como la transformación del macroproyecto del Instituto Cardiovascular proyectado en San Lorenzo, que no ha avanzado un ápice en ocho años, se convierta en una unidad de cardiología infantil de alto nivel dentro del Materno Infantil y que sea referencia nacional, como lo pretendía ser el Cardiovascular. De momento el asunto está siendo considerado y es un buen primer paso, pero requiere más acciones.

Por cardiopatía entendemos desde soplos leves hasta malformaciones complejas de corazones no desarrollados simétricamente, o ventrículos sin válvula o con comunicaciones entre cámaras tan grandes que no se pueden cerrar, o con transposición de los grandes vasos, coartaciones severas y más. Es evidente que cada uno de estos diagnósticos de ellos requiere de una respuesta específica y que, en los casos más complejos, nadie está dando soluciones en Bolivia que son necesarias, por eso, antes de llegar a esto, es imprescindible que sepamos cuál es la incidencia real y cómo las familias están tratando de solucionar sus problemas.

 

En Argentina se están desarrollando leyes específicas sobre la materia, que incluye la realización de una ecocardiografía fetal temprana que contribuye a tomar las decisiones de atención pertinentes; y en otros países se están desarrollando programas completos de atención integral a las familias, porque la vida no es negociable y la calidad de la misma no es una virtud, sino un compromiso constitucional. Por eso, en Bolivia también se debe empezar a trabajar una mejora integral del sistema sanitario que de respuestas específicas a los problemas más graves.

En Tarija existen cualidades para poder tomar la delantera en este sentido y convertirse en una referencia nacional. Hay bases asentadas y criterios compartidos. Sin duda todo es cuestión de ponerse manos a la obra y darle sentido a una función y a muchas inversiones, que deben estar al servicio de los ciudadanos. Tarija puede ser la referencia del corazón.


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