La dignidad de la terapia ocupacional

Cuidar la vida es una de las grandes causas pendientes en el país. Esto pasa por poner medidas reales para evitar accidentes de todos los tipos, pero sobre todo laborales y de tránsito, que son sin duda los más evitables

El 27 de octubre se celebra el Día Mundial de la Terapia Ocupacional, una fecha proclamada en el año 2010 por la Federación Mundial de Terapia Ocupacional (WFOT) y que viene a consolidar un nuevo paradigma en esto de crecer y tener años sea cual sea la condición de la persona: la dignidad.

Este día se creó con el objetivo de promover la profesión de la terapia ocupacional a nivel internacional. Se quiere visibilizar el trabajo y desarrollo de esta profesión, y generar y difundir actividades locales, nacionales e internacionales relacionadas con ese trabajo que en Bolivia es muy escaso y que normalmente lo ejercen voluntarios o personas que se han formado empíricamente. También se busca crear conciencia, tanto en los terapeutas ocupacionales como en la sociedad en general, sobre el impacto que tiene esta profesión a nivel global, porque todas las vidas tienen un sentido y un potencial por desarrollar.

El lema para 2021 del Día Mundial de la Terapia Ocupacional es "Belong. Be you", lo que podemos traducir como "Se parte, sé tú" como una forma de promover el poder de la diversidad y la inclusión, para construir un mundo mejor.

Técnicamente hablando, la Terapia Ocupacional es una ciencia socio-sanitaria que, a través de actividades terapéuticas, busca favorecer a las personas a ser independientes y tener mejor calidad de vida. Se compone de una serie de técnicas, métodos y actividades destinadas a mejorar la vida de personas que han sufrido algún daño cerebral o que tienen alguna dificultad para hacer cualquier actividad cotidiana.

Por extensión, esta misma profesión ha encontrado nicho de trabajo con los adultos mayores, que se resisten a perder sus habilidades básicas, para lo que necesitan estimulación tanto física como intelectual.

La Terapia Ocupacional es en sí misma una ocupación por la dignidad de las personas. SU propia existencia como profesión pone en primera plana una tara de las que se llevan cargando demasiado tiempo. Bolivia sigue siendo un país con muchas personas con problemas físicos e intelectuales por muy diferentes causas – desde problemas congénitos no detectados hasta accidentes evitables –, pero que de ninguna pueden reducirse a ser escondidos en su dormitorio hasta que la vida se les pase.

Cuidar la vida es una de las grandes causas pendientes en el país. Esto pasa por poner medidas reales para evitar accidentes de todos los tipos, pero sobre todo laborales y de tránsito, que son sin duda los más evitables. Esto pasa también por tener un buen control de los embarazos y los partos, que van más allá del bono Juana Azurduy, sino de controles exhaustivos y diagnósticos precisos de los bebés.

Después viene la atención, la Constitución lo ordena y cualquier punto de vista filosófico también. Dignificar la vida es una tarea ineludible que hay que afrontar más temprano que tarde. Las familias lo esperan.


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